sábado, 24 de abril de 2010

"El País" publica un reportaje sobre la sanidad pública alarmista y carente de rigor periodístico

Dentro de una serie de textos agrupados con el título de "La sostenibilidad del Estado de Bienestar" elpais.com publicó el doce de abril "Las costuras de la sanidad revientan", un reportaje que como se puede observar en el titular y en el subtítulo da la voz de alarma sobre el sistema nacional de salud que, según las redactoras, puede "zozobrar" o "ser insostenible" si no se acometen reformas estructurales. Es un reportaje catastrofista y sin rigor periodístico por lo siguiente:

1. Alarma apoyada en datos contradictorios
Nos dicen que "la sanidad absorbe 60.000 millones de euros al año", lo que equivale a un tercio de los ingresos del Estado del año pasado. El déficit sanitario acumulado es de 12.000 millones, según expertos sin identificar. Un estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) prevé que en 2020 pueda superar los 50.000 millones. Sin embargo, para el Ministerio de Economía "no cabe hablar de agujero". También se recogen las declaraciones del secretario general de Sanidad, José Martínez Olmos, que dice: "Siempre ha habido una diferencia entre el gasto real y el presupuesto en torno al 10%". Con estas datos y estas declaraciones contradictorias el reportaje falla en el propio planteamiento de la alarma. Si se anuncia una catástrofe no pude hacerse con datos vagos y contradictorios. Las redactoras no nos ofrencen más datos firmes y contundentes, tan sólo dicen: "el gasto médico crecía a ritmos muy superiores al de la economía (de dos dígitos en algunas comunidades entre 2003 y 2007, según datos del Ministerio de Sanidad)". El lector tiene que imaginar esos dígitos y en qué comunidades.
 
2. Factores elegidos sin documentar su incidencia en la posible catástrofe
Las causas de la catástrofe apuntadas por las redactoras son estables y coyunturales. Entre las primeras, el déficit crónico de la sanidad pública y, entre las segundas, el "pinchazo inmobiliaro", protagonista de la actual crisis económica. Pero también apuntan otras causas en las que los culpables parece que seamos la gente, los pacientes. Así hablan de: envejecimento de la población, abuso de la vista médica, exigencia de mayores prestaciones, gasto farmacéutico elevado, enfermos crónicos, mejora de la atención, avance tecnológico, reto demográfico. A lo largo del texto se habla del gasto farmacéutico y las prestaciones, pero sobre el resto de causas mencionadas no se ofrecen cifras. No sabemos cuánto se ha dejado de ingresar por el "pinchazo inmobiliario". Tampoco se nos proporcionan datos sobre el aumento de enfermedades crónicas y lo que nos pueden costar. Sobre el envejecimiento de la población no dan datos reales ni actuales, tan sólo una previsión de la OCDE para dentro de diez años. Lo más curioso es lo del abuso de la visita médica y esta frase: "La visita al médico ha dejado de ser una excepción en el día a día de los españoles". Parece ser que nos encanta ir al médico, como si pasar largas jornadas en la sala de espera fuese muy divertido. No nos definen que es una visita médica necesaria frente a la innecesaria. No se aclara, por ejemplo, si se considera innecesaria la visita preventiva. Tampoco sabemos cuánto cuesta cada visita, por cierto, ¿hay un precio por visita? ¿Cómo se mide eso? Nada de ello sabemos en cifras, pero las redactoras dan por hecho que abusamos. Ojo, el copago sería para disuadirnos, no para recaudar. Pues si es así, por qué no preguntan las redactoras por otras medidas, por ejemplo: una tarjeta farmacéutica que evitase a los enfermos crónicos tener que ir muchas veces a por recetas.
Aparte de estos factores que las redactoras no documentan, hay otros que podrían incidir en los gastos y que no se contemplan en el reportaje. Por ejemplo: no nos demuestran si hay despilfarro. Tampoco se preguntan si nos cuesta más la sanidad pública desde que empresas privadas han entrado en la gestión y se les han adjudicado algunos servicios. Hay colectivos profesionales y ciudadanos que mantienen que nos cuesta más caro y dan pésimo servicio, pero estas fuentes no han sido estimadas en este reportaje. Por tanto, hay factores y fuentes que quedan fuera.
Como solución al problema planteado -la sostenibilidad del sistema sanitario público-, las redactoras y los expertos consultados hablan de si los españoles estaríamos dispuestos a pagar más impuestos. No se plantean otras posibilidades, por ejemplo, si estaríamos dispuestos a quitar fondos de actividades superfluas (festejos, exhibiciones deportivas...) y destinarlos a la sanidad pública, por considerarla algo fundamental para el bienestar de todos. Es algo muy básico, pero no aparece en el reportaje.
 
3. Fuentes sin identificar, desequilibradas e ignoradas
A lo largo del texto he contado hasta quince veces expresiones que nos hablan de fuentes sin identificar a través de términos generales (Ver más abajo en color azul). Las redactoras se refieren con esas expresiones a expertos, pero no nos dicen de qué materia. Al lector se le debería decir quiénes son esas fuentes para que sepa a quién atribuir determinados datos y opiniones. No veo motivo alguno para ocultar fuentes en este tema: no hay nadie a quien proteger, supongo.
Dentro de las fuentes identificadas, algunas no están equilibradas a la hora de opinar sobre un asunto concreto. En el texto se publican declaraciones de la representante del Partido Popular, pero no de los otros partidos. Podría pensarse que dado que el partido socialista es el que gobierna, estaría representado por el secretario general de Sanidad, pero cuando se recoge la opinión de éste y la del PP es para asuntos diferentes. No aparece la opinión de Izquierda Unida ni la de los nacionalistas. Hacia el final del texto se recoge la declaración del consejero de sanidad de Castilla-La Mancha, pero no se nos dice por qué ese consejero y no los de las otras comunidades autónomas. Sólo se dice de él que tiene "gran trayectoria de gestión en ese campo". Y los otros consejeros, ¿cómo es su trayectoria y su opinión?
En el reportaje hay fuentes que ni siquiera se consideran: pacientes, organizaciones de consumidores y usuarios, asociaciones de defensa de la sanidad pública, colectivos sociales, asociaciones de discapacitados, desfavorecidos. También hay razones para tener en cuenta sus opiniones. Además, si el representante de los enfermeros puede hablar sobre impuestos, por qué no lo pueden hacer también representantes de estos otros colectivos.
 
Este reportaje sobre la sanidad pública parece un batiburrillo de un montón de cosas imprecisas. Algunos puntos que toca exigen "periodismo de investigación" y "periodismo de precisión", pero, en cualquier caso, todo periodismo ha de ser preciso y este texto no lo es. La sostenibilidad de la sanidad pública quizá exija muchos reportajes profundos y precisos sobre asuntos concretos, en lugar de uno solo que pretenda abarcarlo todo.
 
Número de párrafo y expresión para aludir a fuentes no identificadas
6: "Nadie quiere hablar de..."
8: "los expertos apuntan..."
9: "los expertos consultados..."
10: "Todos los analistas..."
12: "Algo que muchos echaron en falta..."
13: "Más consenso genera... como gustan de decir los expertos"
13: "Hay expertos que llegan a proponer..."
14: "También hay quien sugiere..."
16: "La mayoría de los expertos abogan..."
16: "muchos expertos creen que tarde o temprano..."
17: "la alternativa más mencionada..."
18: "Mientras los economistas se avienen..."
19: "Buena parte de los consultados considera..."
20: "la mayoría de los expertos se muestra..."
21: "Un sistema que algunos abogan por ampliar..."

2 comentarios:

  1. guillaumme dijo
    Desde hace ya muchos, muchos años,diferentes sectores de la política española nos meten miedo con la quiebra de la sanidad pública con sesudos análisis y una prosa contundente, que al leer lo que nos pones veo ha desmejorado, antes eran más creíbles, pero se conoce que ya dejan redactar a cualquiera ( esto si debiera de enfadar a Marías y no los inocentes bloggers o "bitacoristas" aficionados), y así les salen textos descafeinados que ni asustan ni quitan el sueño. ¿Cual es entonces el meollo del asunto? Pues que muchos de esos sesudos analistas cobran de empresas que viven del miedo ajeno y te sugieren un plan de pensiones, una rentabilidad una seguridad cuando en el fondo lo que te están pidiendo es que deposites en ellos tu dinero para poder especular y ya más tarde te lo devolverán. Cada cual puede hacer lo que quiera con sus ahorros, pero no son más que mercaderes, vendedores de humo, que alientan al miedo y la buena fe de la gente para seguir creciendo. Y esto lo opino yo.. y "los expertos consultados"
    Un saludo.

    25 Abril 2010, 20:59

    Celestepv dijo
    Hola Guillaumme:

    Pues lo de los "expertos consultados" sin identificar, dicho tantas veces, me pareció que no daba mucha validez al reportaje. No obstante recomiendo la lectura de "Las costuras de la sanidad revientan", porque alguna idea interesante se puede sacar. Lo que ocurre es que cuando se trabaja una información sin rigor, se tiende a no creer lo que nos dicen. Perdemos todos. Los que queremos leer sobre estos temas y no salimos informados; el periodismo serio o de calidad que así pierde su propia definición; y la sanidad pública, porque, si no nos informan bien, nos resultará más difícil tomar decisiones.
    Lo dicho, recomiendo la lectura del reportaje y que cada uno saque su propia conclusión.
    Me alegro de que hayas escrito. Muchas gracias.
    Un cordial saludo.

    30 Abril 2010, 11:27

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  2. Los comentarios anteriores los he copiado de mi blog La Comunidad de El País, donde publiqué el post por primera vez. EN CADA COMENTARIO DE LOS QUE PUBLICO AQUÍ RECOJO VARIOS DE LOS QUE TENÍA ALLÍ.

    Los he traído a este blog debido a que la plataforma citada cerrará dentro de pocos días.

    Muchas gracias a todos los amigos de La Comunidad. Fue un placer compartir siete años con vosotros. Un afectuoso abrazo.

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