Mostrando entradas con la etiqueta 15m. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 15m. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de mayo de 2015

El 15M celebra su cuarto aniversario reivindicando los derechos que permitieron su existencia: “No nos amordazarán, la lucha sigue en las calles”

Los días 15 y 16 de mayo se realizaron actos conmemorativos de la movilización social conocida como 15M que comenzó en 2011 en la Puerta del Sol de Madrid y que se extendió por otras plazas de España. El día de San Isidro desde las once de la mañana hubo en Sol un buzón de iniciativas, asambleas y talleres y, para finalizar la jornada (8 de la tarde), teatro denuncia a cargo del colectivo No Somos Delito. Sin embargo, el día grande del aniversario fue el sábado 16, pues se convocó el acto de protesta por excelencia, la manifestación, la cual a partir de las seis de la tarde transcurrió pacíficamente de Cibeles a Sol. Fue al mismo tiempo un acto de celebración que una marcha reivindicativa. Se entonó el “Cumpleaños Feliz” y en las pancartas y proclamas se mencionaron viejos y nuevos temas. Como en otras ocasiones se llamó “estafa” a la “crisis económica”, se reclamaron los servicios públicos (sanidad, educación, justicia, agua, etc.) y se voceó contra los desahucios, la pobreza, la corrupción. Pero un tema destacó sobre los demás: la reivindicación de los derechos  que permitieron al movimiento su propia existencia, es decir, el derecho de reunión y la libertad de expresión. Junto al derecho a la información son esenciales para la democracia. En virtud de estos derechos los ciudadanos han podido reunirse  libremente en las calles para debatir en asambleas y protestar en manifestaciones, así como saber unos de otros y divulgar los hechos internacionalmente. Estos derechos se convierten en instrumentos de lucha y son fundamentales para una democracia más participativa. Sin embargo, son derechos que están en peligro debido a las leyes neofranquistas del Gobierno del Partido Popular: Ley Mordaza —llamada eufemísticamente Ley de Seguridad Ciudadana—, la reforma del Código Penal y el Pacto Antiterrorista. Estas normas criminalizan la protesta social que es la base del movimiento 15M, de ahí que la pancarta de cabecera intentase reafirmar su propia esencia: “No nos amordazarán. La lucha sigue en las calles”. La protesta contra las leyes mordaza y la represión policial se vio reforzada con la participación de No Somos Delito, cuya pancarta “No a la Ley Mordaza” iba portada por personas amordazadas, y de Greenpeace, que avanzaba con una réplica enorme de la escultura de un león de la entrada del Congreso de los Diputados que llevaba una mordaza amarilla. En el mismo tema ahondaba la presencia de actores o payasos disfrazados de agentes de policía. “La voz del pueblo no es ilegal” y  “Sí se puede” fueron las proclamas más coreadas.
Una vez que la manifestación llegó a la Puerta del Sol se sucedieron los otros eventos programados: actuación de la Solfónica, “cacerolada estatal”, representación realizada por el grupo de teatro del 15M de Arganda, “microabierto” para quien quisiera intervenir y “micromanifiestos”.
Enorme despliegue policial para una manifestación pacífica y festiva
La manifestación no había sido comunicada oficialmente a las autoridades, aunque la difusión de la convocatoria había sido constante durante la semana anterior en las redes sociales. No obstante, los agentes de policía procedieron con las identificaciones nada más se desplegaron las primeras pancartas. La manifestación ni se prohibió ni se reprimió —periodo electoral: sólo faltaba una semana para los comicios—, pero fue extremadamente vigilada por la policía. Para que transcurriera la protesta se cortó el tráfico en los carriles de la calle de Alcalá en dirección a Sol y los agentes se apostaron en el separador de las dos corrientes de la circulación. Esta ubicación de los agentes suele ser habitual y comprensible, esto es, se trata de marcar claramente la zona en la que sigue el tráfico de vehículos y la zona por la que avanza la manifestación. Es más desacostumbrado, en una protesta pacífica y no exageradamente masiva, que haya muchos agentes en las aceras; sin embargo allí estaban apostados, uno a dos o tres metros del otro, junto a los edificios, viendo pasar la marcha por los carriles de subida, los transeúntes, los turistas, los mirones. De esta manera la marcha quedaba cercada a la izquierda por los agentes subidos a esa pequeña mediana que divide las distintas corrientes del tráfico; a la derecha, por los apostados en las aceras; también había agentes y furgones cortando el paso por Gran Vía y en la cola de la protesta, cerrando la misma. Además de esto, cerca del cruce con la calle del Barquillo algunos agentes se pusieron frente a la cabecera de la marcha e hicieron fotografías con sus móviles. Esta excesiva vigilancia policial contrastaba con una protesta que en sus primeros metros era poco numerosa, aunque la cantidad de participantes fue creciendo camino a Sol. Al principio sólo ocupaba el tramo que va desde la confluencia con Cibeles hasta pocos metros más allá del cruce con la calle del Barquillo, si bien es cierto lo que decía una señora: “Parece que vamos muy ‘apretujaos’”.
La réplica de cartón piedra del león del Congreso con su mordaza amarilla se iba desplazando gracias a una plataforma con ruedas arrastrada por voluntarios de Greenpeace. Su entrada hacia el centro de la marcha fue aplaudida por los congregados al tiempo que gritaban “La voz del pueblo no es ilegal”, “De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”. El conjunto apretado de la protesta se iba abriendo y la gente avanzaba caminando o bailando al ritmo de los tambores. Había gente de todas las edades: jóvenes, mayores, personas en sillas de ruedas y bebés en carritos. La batucada se situó en la parte delantera de la marcha animando a la concurrencia con su percusión, baile y consignas encajadas en la propia música: detenía o aminoraban el sonido para vocear “Justicia”, “Dignidad”, “No somos mercancía”.
Parodias policiales
Al carácter lúdico de la protesta también contribuyeron los actores con la cara pintada de blanco y narices rojas de payasos que parodiaban la represión policial. Eran los del grupo de teatro del 15M de Arganda que iban disfrazados de antidisturbios con ropas negras, cascos de montar en bici también negros, porras y escudos de cartón y plástico. En la marcha danzaban “pegándose” porrazos entre ellos. Cerca de la cabecera otro actor o mimo iba sobre altos zancos, vestido de azul marino con una gorra que se asemejaba a la de los agentes. Sobre su espalda se leía “Policía Necional”. Tenía la cara pintada de blanco y su nariz de payaso era negra. También llevaba una porra y una libreta. En su representación burlesca juagaba a golpear en broma con la porra a los más cercanos y, de vez en cuando, el "policía necional" se daba algún cachiporrazo a sí mismo.
Los asistentes no portaban de forma destacable ni pancartas ni banderolas de los partidos políticos. Sí llamó la atención de curiosos y fotógrafos un manifestante con una camiseta en la que ponía “Podemos. México”. Las pancartas más numerosas eran las de las distintas asambleas populares del 15M de las localidades de la comunidad autónoma y de los barrios de la capital, por ejemplo: Sierra Norte, Coslada, Malasaña, Carabanchel, San Blas, Usera, Puente de Vallekas, Hortaleza, Prospe. También acudieron los Yay@flautas de Madrid con su pancarta “Luchamos y lucharemos”, y otro colectivo de mayores que coreaba “Sin memoria no hay democracia”. En la parte trasera de la marcha estaba el colectivo Transmaricabollo de Sol que, entre otras cosas, cantaba: “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal”. Los textos que se podían leer a lo largo de la caminata eran de todo tipo, desde pequeños carteles contra el TTIP hasta una enorme pancarta que rezaba: “Unidad de todas las luchas. Por nuestros derechos y libertades. Fuera Gobierno. Proceso constituyente”.
Solfónica y “cacerolada estatal”
A las siete y cuarto la mayor parte de los manifestantes ha llegado a Sol. Se oye vocear “Ley mordaza, reforma laboral, terrorismo estatal”. El sol calienta y cae sin piedad sobre los reunidos que como pueden lo soportan. Se veían viseras, sombreros de verdad o hechos con papel de periódico, algún paraguas haciendo la función de sombrilla, pero la mayoría no llevaba nada sobre su cabeza para protegerse de los rayos del sol. El escenario se estableció donde siempre, o sea, en el lado de la “ballena” —entrada acristalada al tren de Cercanías— que mira para la calle de la Montera. La gente se agolpaba en semicírculo de cara a este escenario, donde ya actuaba el coro de la Solfónica. Sobre los cristales de la “ballena” habían colocado a modo de telón de fondo un sol de cartón y varias pancartas, entre ellas la de cabecera y estas otras: “Invisibles Villaverde. Desempleo, precariedad, pobreza, desahucios”; “El que sueña no es traidor. 15M Desobediencia”. En un lateral también lucía estirada una bandera de Palestina. Unos cuantos jóvenes estaban subidos  en el lateral de la “ballena”, entre pancartas y carteles. Unos hacían fotos o grababan, otros escribían en el teléfono móvil —parecía que tuiteaban—, otros observaban la dimensión de la protesta.
El escenario no está elevado, es el mismísimo suelo. La Solfónica canta “Queremos una democracia real…”, pero no se oye muy bien debido a que el bullicio aumenta en la plaza conforme llegan más y más manifestantes. Pasan los minutos y los reunidos van tomando posiciones: crece el número de personas que se sientan en el suelo y también el de las que están de pie detrás de los sentados. Por la derecha va acercándose a la “ballena” el león amordazado del Congreso mientras el gentío jalea su entrada. La Solfónica entona Rianxeira  con la letra modificada: “Chorizos vienen y van…”. La concurrencia aplaude y la disposición a escuchar es cada vez mayor lo que hace que disminuya un poco la bulla. La gente vocea las conocidas consignas: “Sí se puede”, “Que no nos representan” y, otra vez más, “La voz del pueblo no es ilegal”. Desde la Solfónica se anuncia la siguiente canción: “Manos de mayo”. El público presta atención, al coro se le oye bastante mejor. Más silencio para escuchar, más emoción. Los concurrentes levantan los brazos con las palmas de las manos abiertas y los dedos separados haciendo un movimiento de semigiro. La Solfónica corea el final de la canción: “Manos, desnudas manos / Manos, desnudas manos”. Seguidamente los congregados a voz en grito proclaman: “El pueblo unido jamás será vencido”.
Por el micrófono se presenta el próximo acto, la cacerolada convocada para las siete y media a nivel estatal, es decir, en diferentes ciudades. Comienza el ruido. Al principio se oye el estruendo de silbatos, tambores, carracas y algunos utensilios pequeños de cocina (cazos de servir y vasos metálicos contra cucharas). Conforme avanzan los segundos los que no han llevado nada se animan a aumentar el ruido con lo que pueden: unos cuantos sacan sus llaves y las agitan; el contagio es inmediato, mirando en panorámica se ven llaves en alto por todo el semicírculo. Los disfrazados de policías dan porrazos sobre sus simbólicos escudos. Algunos hacen ruidos con la boca, por ejemplo, gritan y se dan con la mano como si jugasen a los indios. Otra gran cantidad de gente ha decidido aplaudir todo el tiempo. En el último minuto dan palmas acompasadamente, el acto se aproxima a su fin, el ruido da paso a un grito muy vehemente que pronuncian repetidamente: “Sí se puede”.
“Un sol distinto salió del Kilómetro Cero de Madrid”
A la izquierda de la “ballena” sujetan una pancarta desplegada en lo alto donde se puede leer: “Marea Básica. Contra el paro y la precariedad, renta básica”. Por la misma zona continúan aún extendidas en lo alto las pancartas de las asambleas populares de San Blas y Puente de Vallekas. De allí sale el sonido de la batucada que animó a bailar a los congregados mientras aguardaban el siguiente evento, la actuación del grupo de teatro del 15M de Arganda, que empezó un poco antes de las ocho de la tarde.
A ver la función se quedó mucha gente, incluso se sumaron curiosos y paseantes. Para que pudiera ser mejor disfrutada por todos se pidió al personal  que se sentase, así que el número de espectadores por el suelo llegó a ser igual o mayor al de los que estaban de pie. La “ballena”, el escenario y las primeras filas del público estaban al sol. Hacía calor en esta parte y una mujer con una botella con espray rociaba agua sobre algunos de los sentados al sol que había cerca de ella. La otra mitad del público, la más alejada del escenario, quedaba situada a la sombra que a partir de aquella hora se iba alargando bastante y proporcionaba un ambiente más agradable.
En la función un hombre y una mujer leen alternativamente un texto, son los narradores. Como los demás actores van vestidos de negro y llevan las caras pintadas de blanco. Comienzan su relato hablando de desigualdad entre ricos y pobres, banqueros y pensionistas. Mencionan las medidas políticas de recortes y las privatizaciones y se preguntan: “¿Qué hace el pueblo? Y se contestan: “Sufrir en silencio”. Recurren al chascarrillo: “Como las almorranas”. Los narradores dicen que el poder implanta un ambiente de miedo, pero que sus estrategias ya no valen y que no nos pueden engañar a todos todo el tiempo. Añaden que creían tenerlo todo atado en un marco que llaman “democracia”, pero no lo es. Entonces el público responde: “Lo llaman democracia y no lo es, es una dictadura, eso es”. El espectáculo se desarrolló de forma interactiva. Los actores denunciaban o reivindicaban un tema y los espectadores respondían con las consignas acuñadas sobre ese determinado asunto durante estos cuatro años en las diferentes protestas. La participación del público y el humor hicieron que la representación se desarrollase de forma amena, divertida, entre risas.
La narradora y el narrador enseguida aluden al propio movimiento 15M: “Un sol distinto salió del Kilómetro Cero de Madrid”. Agregan: “Alumbró la lucha social y la ira del pueblo”. Finalmente: “Nació aquí, en esta plaza, y ahora ilumina todo el planeta”. El público aplaude, hace la ola, ríe. Después los narradores proceden a hacer un repaso en el que se denuncian los diferentes problemas que han suscitado la protesta social. Hablan de la justicia “desconocida en este país” y aluden al caso del juez condenado por investigar. Luego sale un actor con chistera y un cartel en el que pone "político". La concurrencia grita: “No hay pan pa’ tanto chorizo”. Los policías antidisturbios caminan muy despacio hacia el político corrupto que se lleva el dinero para, de esta manera, simbolizar la lentitud de la justicia cuando persigue los delitos de los poderosos. Una lentitud que contrasta con la celeridad que los mismos antidisturbios se dan para reprimir a los manifestantes. Cuando los actores agentes van deprisa a pegar a los que protestan, el público vocea: “Vergüenza me daría ser policía”. El narrador explica que quien roba una barra de pan va a la cárcel y el que roba millones a Telecinco. Resuenan las carcajadas y después: “Televisión, manipulación”. La narradora dice “Nos piden sacrificio y paciencia” y añade: “Que se sacrifiquen ellos”. El público contesta: “Basta ya de tantas mentiras”.
Un hombre besa y abraza a su familia antes de ir a trabajar. Cuando está realizando su faena el jefe lo llama para despedirlo, los espectadores vocean: “Obrero despedido, patrón ‘colgao’”. Los antidisturbios acuden al desahucio de la vivienda de la familia de este desempleado; la gente grita mostrando las palmas de sus manos: “Estas son nuestras armas”. El desempleado y desahuciado tiene ahora una soga al cuello para ahorcarse, los espectadores vocean: “No son suicidios, son asesinatos”; “Un desahucio, una ocupación”. Los narradores reclaman que se resuelva el problema de la vivienda  con la misma rapidez que se tramitaron determinados indultos o se reformó un artículo de la Constitución. La narradora afirma que en la Comunidad de Madrid se producen cincuenta desalojos al día; el público responde a grito pelado: “No toleramos ni un desahucio más”.
Una actriz se pasea por el escenario anunciando los diferentes temas. Muestra un cartel que pone “Elecciones” y la narradora añade que en campaña los políticos están por todas partes. La muchedumbre: “Ladrones, ladrones”. Después se procede al recuento de votos y el público denuncia: “Tongo, tongo”. Desde el escenario se aconseja: “A quien te roba, no le votes”. Los espectadores: “Gobierne quien gobierne, el pueblo siempre pierde”.
“Sólo nos vamos a poder poner enfermos el mes antes de las elecciones”
Llegó el turno de la sanidad. Los narradores preguntan: “¿Cómo queremos la sanidad? Los reunidos responden: “Pública, universal y de calidad”. Se denunciaron los medicamentos caros para los enfermos de cáncer, hepatitis C o SIDA. Sobre el escenario algunos actores vestían la camiseta roja de los afectados por hepatitis C. El gentío volvía a gritar con vigor: “No son muertes, son asesinatos”. Pasado un rato y con más calma la narradora ironizaba: “Sólo nos vamos a poder poner enfermos el mes antes de las elecciones”. Los presentes al finalizar este tema coreaban “Es criminal recortar en sanidad”.
La narradora aseguró que a los poderosos no les interesa que haya una educación de calidad porque un pueblo inculto es más fácil de manipular. Un espontáneo se desgañitaba: “La Uni no se vende, se defiende”. Los demás le siguen. Se denunció que hay dinero para la educación privada y no para la pública. Mientras un actor pasaba un botijo a los asistentes, los narradores defendían el carácter público del Canal de Isabel II, una empresa que, según decían, tiene beneficios y un gran patrimonio. Recopilaron reivindicaciones diciendo que lo que es del pueblo debe permanecer en el pueblo: sanidad, educación, agua, transportes. Público y actores gritaron “No es una crisis, es una estafa” y “Vuestra crisis no la pagamos”.
El grupo de teatro procede de Arganda, así que antes de terminar la actuación se refirió a un problema de su localidad. Los actores, que se habían puesto a la altura de la nariz un triángulo naranja para simular el pico de los pájaros, extendieron unas tiras de plástico negras que simbolizaban una laguna. Mientras los actores movían sus brazos en torno a la laguna como si fuesen alas de aves, los narradores denunciaron el problema medioambiental de los vertidos ilegales, que es también un perjuicio para la salud. Gritaban: “No queremos chapapote”. La actuación está finalizando. Los actores y las actrices lanzan al público pétalos de flores. El público y los cómicos otra vez más vocean los lemas que les refuerzan y animan: “Sí se puede”; “La lucha es el único camino”, etc. La gente espontáneamente vuelve a cantar “Cumpleaños feliz”. Los cómicos saludan, el público les aplaude y da las gracias.
A partir de las ocho y media, el último evento: “Microabierto y micromanifiestos”. Una o dos personas se encargan de tomar el turno de palabra de los que desean intervenir. El primero en hablar es un activista de la Marea Básica. Informa sobre un caso que sobrecoge. Silencio para escuchar el triste anuncio. El próximo martes, a las diez de la mañana, un parado de larga duración absolutamente desesperado iniciará una huelga de hambre. Según indica el orador, el objetivo es pedir un debate sobre la renta básica en medios públicos. Las siguientes en el turno de palabra son dos mujeres del grupo Transmaricabollo de Sol que leen un manifiesto. El sol ha desaparecido de la plaza, pero todavía no ha anochecido. El número de reunidos va disminuyendo. El uno de julio la Ley Mordaza entra en vigor, si nada cambia lo previsto.
Registrado en Safe Creative con licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObra Derivada 3.0 
 

sábado, 18 de mayo de 2013

En el Pleno Alternativo de la Red por la Dignidad de los Barrios y Pueblos de Madrid se reclama el rescate ciudadano y el castigo de los culpables

El sábado 11 de mayo a las siete de la tarde se celebró en el bulevar del Paseo del Prado, a la altura del Palacio de Cibeles, sede del ayuntamiento de la capital, un Pleno Alternativo convocado por la Red por la Dignidad de los Barrios y Pueblos de Madrid, otro acto más dentro de los muchos que se están realizando durante este mes ¾agrupados bajo el nombre de Mayo Global 2013¾ por parte de los movimientos sociales madrileños y que ponen de relieve su vitalidad, la cual muchos se afanan por poner en entredicho durante este segundo aniversario del 15M. La ubicación no es asunto menor; se situaron cerca del ayuntamiento para exigir más democracia, más participación ciudadana en los plenos de las Juntas Municipales de Distrito, que se celebran a mediodía, lo cual impide la asistencia de la mayoría de los vecinos porque a esa hora están trabajando. La Red por la Dignidad está integrada, entre otras, por asociaciones vecinales, asambleas populares del 15M y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH); entre sus acciones anteriores destacan las ocupaciones de Oficinas de Empleo, acción con la que se dieron a conocer, y las marchas subterráneas con reivindicaciones en torno al transporte público. Todo esto se explicó durante la presentación del evento en el que, además, se leyeron los catorce puntos del Plan de Rescate Ciudadano que este colectivo promueve, entre ellos una renta básica que evite la exclusión social, una vivienda accesible para todos y transporte gratuito para desempleados y sus familias.
El Pleno Alternativo se desarrolló en la cabecera del bulevar, para ello colocaron de fondo de escenario una pancarta en la que ponía el nombre del colectivo acompañado de dos lemas, “Rescatar personas, no bancos” y “Plan de Rescate Ciudadano”; después había unas mesas y unas sillas para los oradores, además de los equipos de sonido, un panel para proyectar vídeos y una pancarta de la Plataforma de Trabajadores en Paro de San Blas y Canillejas. El auditorio estaba sentado en sillas de plástico: las de las primeras filas eran de color rojo y llevaban el nombre de una conocida marca de cerveza; el resto, blancas. Hubo momentos en los que gran parte de ellas estuvieron ocupadas, y también hubo gente que prefirió permanecer de pie o sentada en el césped. No se percibía gran presencia policial, apenas cinco o seis agentes cerca de los carriles de subida. Ante el micrófono se sucedían los diferentes oradores, fueran profesionales o afectados, nativos o inmigrantes, en un ambiente de suma tranquilidad y respeto. El profesor de Formación Profesional, Miguel Angel Gil, de la Plataforma por la Escuela Pública de Vallecas habló de la importancia del trabajo no solo como sustento, sino también para el desarrollo individual y social. Denunció que se están restringiendo las ofertas formativas, por ejemplo, para conducir ambulancias hay que formarse en el sector privado. Rechazó hablar de “fracaso” escolar, prefirió llamarlo “abandono”, e indicó que había que cambiar ese sesgo en la formación, lo cual era un problema con las leyes existentes. Otro de los profesionales que intervino fue Antonio Ceverino, de la Asamblea Popular de Hortaleza y psiquiatra de los Servicios de Salud Mental, quien dijo que la desesperanza y la pobreza llenan los hospitales más que las enfermedades mentales. Añadió que lo que más influía no era la pobreza sino la desigualdad. Explicó cómo todos nos hacemos cómplices de un sistema inhumano, pues les consideramos enfermos, echando la culpa al sujeto. Añadió que ya que están enfermos, el único recurso es la medicación y dio un dato: “El consumo de tranquilizantes en cinco meses se disparó el 10%”. Tras señalar que el punto extremo al que llega el sujeto que se ha creído esto es el suicidio, denunció el que se intente maquillar las cifras de suicidios, pues el suicidio tienen una “dimensión política” y acabó empleando las palabras “genocidio financiero”. Finalmente dijo que el rescate no se pide solo a las instituciones y a los representantes, sino a la sociedad civil y, como remate, afirmó: “La Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha evitado más suicidios que todos los antidepresivos juntos”.
El pleno iba avanzando mientras el ambiente refrescaba y los asistentes se ponían sus cazadoras o chaquetas. Las intervenciones eran seguidas de aplausos o lemas voceados: “Sí se puede”, “Ningún ser humano es ilegal”, “Nativa o extranjera la misma clase obrera”. Uno de los coordinadores del acto dio las gracias a todos los que habían firmado a favor de la sanidad pública en la consulta popular realizada entre el 5 y el 10 de mayo. Llegado el turno de un orador de Juventud Sin Futuro, el lenguaje fue más directo y crudo. Primero, el joven expresó su gratitud al movimiento vecinal “por ser los únicos que han mantenido la política democrática” y, después, denunció la precariedad, “con salarios de mierda”. Mencionó a los compañeros que esa misma tarde habían ido a hacer un escrache ante la CEOE (¡Escrache al desempleo! ¡Escrache a la precariedad!); a los integrantes de esa organización no les consideró verdaderos empresarios y les calificó con palabras durísimas. Recordó que hay un paro juvenil superior al 50% e indicó que solo quedaban tres salidas: paro, exilio y precariedad. Empleaba la palabra “exilio” en lugar de “inmigración”, pues según explicó, en el diccionario de la RAE se dice que el “exilio” es el abandono por razones políticas. Hablando de la precariedad, señaló que es un problema para los jóvenes no solo económico, sino, también, existencial. Para terminar, el joven abogó por generar una alternativa política desde abajo, pues “no vale votar una vez cada cuatro años”. Después del enérgico y extremado discurso del joven tomaron el micrófono los oradores de la PAH. Uno de ellos, con gran sentido del humor, comentó las relaciones entre los paraísos fiscales y la titulización hipotecaria, y se refirió a banqueros y políticos como “los que armaron esta estafa”. Otra interviniente lamentó que no quisieran aprovechar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre desahucios; pero añadió que iban a ir a por más: pretenden que los pisos en manos de la banca pasen a la ciudadanía que vive en los albergues o en la calle; y, además, quieren juicios y castigo para los culpables. A propósito de esto, uno de los conductores del pleno anunció una nueva convocatoria: para el 8 de junio la PAH está preparando una marcha contra la “impunidad financiera”.
Las últimas conferenciantes hablaron de los servicios sociales públicos que, según explicaron, se vienen desarrollando desde hace unos treinta años, desde la Constitución de 1978. Se pasó a tener servicios sociales en lugar de beneficencia. Se denunció que los servicios sociales han sufrido recortes aunque en el periodo de bonanza tampoco recibieron mucho presupuesto. Explicaron que el Gobierno considera que los servicios sociales no son su responsabilidad al no haber ley estatal. Una de las oradoras aportó este dato: en la Comunidad de Madrid el presupuesto para 2013 es un 6% menor que el del año pasado; afecta al programa que financia la Red Básica de Atención que, prácticamente, ha sido desmantelado; en 2010, cinco millones y, ahora, menos de uno. Entre otros muchos temas se comentó la tardanza en la valoración y en la concesión de las prestaciones, la falta de refuerzo en las plantillas de trabajadores, la precariedad energética de las familias que no tienen para pagar gas o electricidad, y se propuso una casilla por la dignidad en la declaración de la renta. Al acabar las exposiciones de los oradores se invitó a los asistentes a intervenir. Representantes de algunas asociaciones aprovecharon para anunciar próximas convocatorias de protestas en sus respectivos barrios. Para finalizar el conductor del pleno reivindicó el orgullo de los barrios y haciendo gala de ello voceó: “Yo soy de barrio”. Añadió: “Queremos desarrollar proyectos”. El acto se cerró con El canto a la libertad de Labordeta coreado por los presentes.
Safe Creative #1305185122318

viernes, 12 de octubre de 2012

13-O. “No debemos, no pagamos”

Manifestación y cacerolada internacional ¾Global Noise¾ contra el pago de una deuda que no hemos ocasionado.
El 13 de octubre no te quedes en casa porque la banda del Rajao se apropia de tu silencio. Haz ruido, llévate la cazuela, el silbato, la carraca o el tambor y grita: “¡NO DEBEMOS, NO PAGAMOS!”
En Madrid será a las 18:00 horas, desde la plaza de Emilio Castelar (sede Unión Europea) hasta Sol.
Exigencias del Manifiesto:
Exigimos la moratoria en el pago de la deuda hasta realizar una auditoría ciudadana, y repudio del pago de toda aquella deuda que resulte ilegítima por no haber repercutido en beneficio del conjunto de la población.
- La determinación de responsabilidades civiles y penales a los gestores políticos y económicos que han generado la deuda ilegítima.
- La creación de una banca pública, bajo control social, al servicio de las personas y la sociedad y no sometida a otros intereses que los generales.
- La redistribución de la riqueza por medio de un sistema fiscal progresivo y justo que grave más a quien más tiene, y la persecución del fraude fiscal, así como la prohibición de operar en paraísos fiscales hasta conseguir su cierre.
- El cese inmediato de privatizaciones y recortes, y el desarrollo de unos servicios públicos suficientes que garanticen la cobertura de las necesidades de toda la población.
- La regulación inmediata del mercado inmobiliario para acabar con la especulación de un bien de primera necesidad, el establecimiento de la normativa legal que ampare a las personas que necesiten acogerse a la dación en pago, así como la moratoria de los desahucios y la reconversión de pisos hipotecados ejecutados y pisos vacíos para el establecimiento de un parque público de viviendas en régimen de alquiler social.
- La anulación de la reforma laboral y la creación de un nuevo marco laboral que proteja los derechos de las personas trabajadoras. La implantación de salarios mínimos y rentas básicas que permitan cubrir sus necesidades a toda la ciudadanía, así como el establecimiento de salarios máximos.
- La derogación de los tratados y pactos que constituyen la Unión Europea de las grandes empresas y bancos, así como la construcción de una Europa social y democrática.
Más información en las páginas web del 15M. Consulta en ellas el horario y el recorrido de la manifestación en tu ciudad.

sábado, 8 de septiembre de 2012

En una concentración en Madrid “se recibe” a Merkel como si fuese la jefa de los nazis

El seis de septiembre a las siete de la tarde, frente a la sede de la Representación de la Comisión Europea en Madrid, Paseo de la Castellana 46, tuvo lugar una concentración para “recibir” a la canciller alemana Angela Merkel, de visita en España. Fue convocada por el 15M y apoyada por Democracia Real Ya, aunque por allí había también banderolas de otros colectivos de izquierda. Los congregados no se cortaron un pelo a la hora de considerar a Merkel como sucesora del mismísimo Hitler. Para ello exhibieron diversos tipos de pancartas y murales, por ejemplo: un montaje fotográfico de cuerpo entero de la canciller con el brazo alzado y la mano estirada saludando a lo nazi; otro retrato con su rostro en primer plano sobre el que han pintado un poblado bigote recortado al estilo hitleriano; la esvástica dentro del círculo de estrellas amarillas de la bandera azul de la Unión Europea.
La sede de la Representación de la Comisión Europea estaba protegida por varios furgones de la Policía Nacional. Los asistentes se concentraron en el paseo central por lo que el tráfico de vehículos no fue cortado en ninguno de los carriles de la Castellana. Únicamente quedó cortada una intersección que permite el cambio entre carriles: varios agentes se situaron a derecha e izquierda del cruce, tal vez para evitar conflictos entre algún vehículo que quisiera pasar y los manifestantes. Los policías no llevaban chaleco antibalas aunque sí portaban el casco pendiendo de la cintura. El ambiente era distendido y, a ratos, festivo. Había gente de todas las edades, incluso bebés. Cuando un colectivo convoca una concentración en lugar de una manifestación es porque intuye que no acudirá gente de forma masiva. En esta concentración habría alrededor de mil personas, pero eso es muy difícil de precisar. Lo que sí quedo más claro es el contenido de la protesta recogido en las pancartas. Merkel ¾y por extensión Alemania¾ es señalada como la culpable de los males que padece Europa, es decir, de los recortes y la destrucción del estado del bienestar. Una situación que se compara con la guerra que asoló Europa durante el período hitleriano, el III Reich. Algunas de las pancartas que reflejan esta comparación son las siguientes: “Merkel, go home! IV Reich, No! Arruináis Europa sin bombas”; “Una Europa alemana ¡No! Merkel arruina Europa a €urobombas”. El rechazo se ampliaba también a la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional: “Fuck the troika”. Y al presidente del Gobierno español: “Merkel, a Marte; Rajoy, a Uganda”.
“No debemos, no pagamos” fue uno de los lemas de la protesta coreado junto a otras consignas famosas del 15M como “Que no, que no nos representan” y “De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”. Respecto al tema del día se empezó gritando “Fuera el Bundesbank” y se acabó voceando entre risas “Fuera el burdelsbank”. También contribuyeron al buen humor un grupo de mujeres ¾y algún hombre¾ ataviadas con ropas y complementos folclóricos: prendas de lunares, sombreros cordobeses, peinetas y claveles en el cabello. Habían ido así para dar la bienvenida a “Ms. Merkel”, al estilo de la película de Berlanga “Bienvenido Míster Marshall”. Para ello entonaron una canción cuyo estribillo dice: “Te recibimos / Angela Merkel con alegría, / olé tu coño, / olé tu riesgo y / olé tu prima”.
A las ocho parecía que la concentración iba a disolverse, pero no, se convirtió en una marcha. Unos jóvenes gritaron “A la embajada”, y fueron seguidos por el grueso de los asistentes. Así que bajaron por el bulevar acompañados por un equipo de sonido con música folclórica española del tipo “Soy minero” y, en cabeza, iba la pancarta “Wir Shulden Nix, Wir Bezahlen Nix”. Por unos minutos daba la sensación de que escapaban al control policial; incluso un grupo de manifestantes osó salir del bulevar a los carriles centrales de la Castellana para intentar cortar el tráfico, pero no llegaron a conseguirlo; se limitaron a caminar en fila por el carril colindante al bulevar. Además, pronto comenzaron a bajar por dicho carril las lecheras de la Policía Nacional.
La embajada alemana está en la calle Fortuny 8, esquina con Zurbarán. Cuando los manifestantes llegaron a la embajada, estaba ya rodeada por los agentes. Subiendo por Zurbarán y ante la embajada los asistentes coreaban “Anti, anti, anticapitalista”, pero también muchos manifestantes, señalando a la finca, gritaban “Nazis”. La embajada está rodeada por una valla muy alta que deja entrever bastantes copas de árboles, por lo que se intuye un frondoso jardín. Un manifestante: “¡No está mal la embajada! ¡Qué cabrones!”
El ambiente es algo tenso ante la presencia policial y como consecuencia de la marcha imprevista. Un grupo de agentes se ha adentrado por Zurbarán, aunque otro se ha quedado en la Castellana. Esta situación hace que entre los manifestantes se corra la voz: “¡Cuidado, es una encerrona!” Así que algunos de los asistentes no se atreven a avanzar por Zurbarán y aguardan en el cruce con la Castellana. Hay un momento de incertidumbre, de no saber qué hacer, tanto para los manifestantes como para el grupo de policías que espera en ese mismo lugar. Finalmente, los agentes deciden entrar por Zurbarán mientras los congregados les gritan: “Camisas negras”. Sin embargo, los policías no se adentran mucho, se quedan apostados unos minutos en Zurbarán, a pocos pasos de la Castellana, para acabar regresando a esta última calle y casi desaparecer: solo quedaba un furgón en el cruce. Quizá fuera porque los manifestantes pasadas las ocho y media ya eran pocos y los policías que rodeaban la embajada, más que suficientes. El acto de repulsa a todo lo que apesta a nazi acabó pacíficamente, pero en pleno otoño, si siguen ahondando en la herida, el final podría ser muy diferente.
Safe Creative #1209082308861

miércoles, 20 de junio de 2012

“A por Bankia, oé”

Días de fútbol y días de protestas. El dieciséis de junio a las siete de la tarde, la manifestación convocada por el 15M bajo el lema “Rescatemos personas, desahuciemos banqueros” recorrió la calle de Bravo Murillo ¾desde Cuatro Caminos¾ en dirección a la plaza de Castilla y acabó frente a una de las Torres Kio, la que en su parte alta luce el logotipo de Bankia. La marcha transcurrió pacíficamente y en un ambiente festivo, a pesar de que a su término hubo un detenido por empujar a un policía, incidente muy destacado por el periodismo dominante. Los asistentes al llegar a la Plaza de Castilla entonaron, aprovechando la euforia futbolística de estos días de Eurocopa, “A por Bankia, oé”, y lo alternaron con “A por ellos, oé”, pero no se referían precisamente a los rivales en el terreno deportivo. En la manifestación “no autorizada”, como se encargan de repetir hasta la saciedad los medios masivos de comunicación, se vieron pancartas de varias asambleas populares del 15M y de otros colectivos vinculados o no al movimiento, a saber: Yay@sflautas Madrid, Adicae, Izquierda Anticapitalista, Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda, Tribunal Ciudadano de Justicia 15M.
En algunos balcones de la calle de Bravo Murillo se exhibían las banderas rojas y amarillas para apoyar a la selección española de fútbol, pero en la marcha ondeaban las banderas republicanas, las de Grecia, una de Asturias y otras piratas; estas últimas de color negro, con sus calaveras, tenían escrita la palabra “Bankeros”. La pancarta con el eslogan de la marcha no siempre iba en cabeza, por ejemplo, a la Plaza de Castilla llegaron en esa posición estas cuatro: “Ni un € de dinero público. Dación en pago. Alquiler social”; “Bankia, usura y corrupción. Condonación”; “40.000.000.000 € Estafa Madrid”; y otra con el dibujo de un oso ¾como el del emblema de Caja Madrid¾ engullendo casas. La dación en pago y la finalización de los desahucios fueron reivindicaciones principales; a gritos se decía: “¡Basta ya, ni un desahucio más!”; “El próximo desahucio será en la Zarzuela”; “Un desalojo, otra ocupación”; “¡Basta ya de ejecución hipotecaria!” Bastantes pancartas, portadas por personas mayores, hacían referencia a las participaciones preferentes: “Si hay dinero para Rato ¿por qué no lo hay para los afectados por las Preferentes?”; “Bankia, ladrones, devuelvan nuestros ahorros P. Preferentes C. M. 2009”; “La Caixa estafa con las Participaciones Preferentes”; “Preferentes Bankia Estafa”.
Durante la manifestación se pudieron leer pancartas y oír cánticos que traducían los eufemismos y engaños que mediante el lenguaje los poderosos quieren imponer en su intento burdo de manipulación. A lo que ellos denominan “rescate”, los manifestantes llaman “saqueo”, “robo”, atraco”. Pancartas: “Rescate bancario = Robo ciudadano”; “Rescate banca = Atraco social. 15M Rivas”; “Mafiocracia”; “Otro golpe de Estado, pero esta vez del poder financiero a la población”; “Dictadura bancos, no”. Voces: “Manos arriba, esto es un rescate”; “Rescatan a banqueros, despiden al obrero”. En consecuencia, a los responsables se les llamó “ladrones” y se pidió justicia. Junto al clásico eslogan del 15M “No hay pan pa’ tanto chorizo” se pronunciaron los siguientes: “Tenemos la solución, los banqueros a prisión; “Rato, cabrón, al paredón”; “Sí, sí, sí, la deuda que la pague el FMI”; “Que no falta dinero, sobran ladrones”; “Banquero, recuerda, tenemos una cuerda”. Emulando la letra de una canción infantil en una pancarta se leía: “Al pasar por Bankia me dijo el banquero ‘de aquí los corruptos roban tu dinero’. No soy corrupta ni lo quiero ser, tú irás a la cárcel y Rato también”. Pancartas más breves: “Bankia calló, cayó, caerá el PP”; “Bankia al banquillo, Rajoy, al paro”; “Robo pa’ Rato”; “AlibaBankia y los 40 ladrones”. Precisamente este personaje literario se convirtió en protagonista cada vez que la marcha alcanzaba la altura de cualquier sucursal bancaria, pues la gente gritaba: “Ahí está la cueva de Alí Babá”. Sucursales bancarias cuyos cristales, paredes y cajeros acabaron forrados con pegatinas y carteles con consignas de la manifestación, por ejemplo, “El Día de la Bestia”, o con avisos como este: “Precaución con este banco, sus ahorros pueden estar en peligro. No hace falta decir que el enfado aumentaba si la sucursal era de Caja Madrid.
“Ladrones”, “Estafadores”, “Hijos de puta”, “Fuera”
En el cruce de Bravo Murillo con la Plaza de Castilla los asistentes, a su paso por los juzgados, exclamaron: “Los banqueros robando, los jueces ayudando”. Más adentrados en la plaza, el ruido y el tono de voz se eleva aún más para corear “A por ellos, óe”, “A por Bankia, oé”. Algunos fotógrafos se han subido a esa especie de pedestal que conforma la gran glorieta de la Plaza de Castilla y en el que se ubica el Monumento de la Caja, más conocido como el “Obelisco de Calatrava”. Mientras la multitud bordea en su recorrido la glorieta, más fotógrafos y participantes se suben a la plataforma del “obelisco”. De camino a la torre de Bankia la gente sigue gritando sus consignas, por ejemplo, “Urdangarin, a la cárcel con Botín”. Nada más llegar a la acera hay un fuerte cordón policial que impide acercarse al edificio. El ruido se intensifica. La muchedumbre comienza a tocar todo lo que ha llevado para hacerse oír: se trata de la cacerolada acompañada de tambores, silbatos, vuvuzelas, botellas de plástico llenas de piedrecitas, pitidos. El estruendo es ensordecedor, los que se han colocado junto a las vallas publicitarias que bordean las aceras del intercambiador de transportes han empezado a dar golpes con las manos y los pies sobre el metal de esas vallas; su único fin es provocar más ruido. Además, la gente grita y señala con el dedo a lo alto del edificio: “Arriba está la cueva de Alí BaBá”. Otra vez exclaman: “Tenemos la solución, lo banqueros a prisión”. Pero quieren que se note más su indignación o cabreo y empiezan a vocear repetidamente: “Culpables, culpables…”; “Ladrones, ladrones…”; “Estafadores, estafadores…”; “Hijos de puta, hijos de puta…”; “Fuera, fuera…” Los subidos al pedestal de la costosa horterada de Calatrava están también mirando para la torre de Bankia, parece como si hubiesen tomado posición desde la ladera de una pequeña montaña. Han desplegado una pancarta en inglés para que se entere el mundo: “Money kills”. Siguen haciendo fotos a los que están en la calzada, y los que están en la calzada se las hacen a ellos.
“¿Dónde está el número de placa?”
En la acera donde se sitúa la torre de Bankia hay una marquesina y, hacia adentro, unos bolardos antes de llegar al edificio. Justo al pie de estos bolardos, por el interior, se ha colocado el cordón policial formado por agentes que llevan chaleco y casco. Pues hasta el mismo cordón policial, rozándolo, han llegado los manifestantes, situándose a un lado y a otro de la marquesina. Tanto a la izquierda como a la derecha de la torre de Bankia hay furgones de la Policía Nacional. Todavía resplandecía el sol cuando un gran número de personas se desplazó hacia arriba, por encima de la marquesina. Gritaban y se agolpaban frente al cordón policial. Una señora preguntó a los que tenía más próximos: “¿Han detenido a alguien?” Después añadió: “Ninguno de esos que están ahí lleva visible el número de placa. Es ilegal. ¿Dónde está la prensa?” Tras el revuelo, la calma. La permanencia ante la torre de Bankia fue de casi una hora durante la cual el ruido y los cánticos iban disminuyendo según los congregados se dispersaban. En la glorieta, al haber menos gente, los policías van aproximándose con las lecheras: cinco furgones flanquean la glorieta por el sur y otros cinco por el norte. Los agentes a pie, parados junto a los vehículos, no llevan el chaleco puesto, visten gorras aunque el casco lo llevan pendiendo de la cintura. Con el tiempo se van añadiendo dos automóviles de la Policía Nacional que se sitúan en el sur de la glorieta, junto a los furgones. Cerca de las diez de la noche, muchos de los allí reunidos corrieron para el otro lado de la marquesina, esta vez hacia abajo. Se arriman al cordón policial y a pleno pulmón gritan: “¿Dónde está el número de placa?” Algunas botellas de plástico vacías vuelan sobre las cabezas. Los manifestantes cuando hay incidentes con la policía no huyen, al contrario, se amontonan junto a los agentes, cara a cara, y los increpan: “Vergüenza me daría ser policía”; “Aquí está el fracaso escolar”; “Que no, que no, que no tenemos miedo”.
“Madrid obrero apoya a los mineros”
A lo largo de la manifestación afloraron diversos temas: se volvió a protestar contra los recortes en sanidad y educación, se rechazó la reforma laboral y se apeló a otra huelga general. Los asistentes se acordaron del pueblo griego y les ofrecieron su apoyo: “Solidaridad con el pueblo griego”; “Grecia, España, les vamos a dar caña”. Y, por supuesto, se corearon consignas que reconfortan y animan en la lucha de clases del tipo “El pueblo unido jamás será vencido” o “¡Viva la lucha de la clase obrera!”. Especialmente se alzó la voz a favor de los mineros que están realizando jornadas de huelga y protestas en las cuencas de Asturias, León y Aragón; se dijo: “Madrid obrero apoya a los mineros”. Hacia la mitad de la marcha un grupo numeroso de hombres de distintas edades con el puño en alto entonaron la canción En el pozo María Luisa. Por la parte delantera de la manifestación, que es donde se ubicaban, se hizo el silencio para escuchar con respeto y admiración una melodía popular y un mensaje de compañerismo y dolor: “En el pozo María Luisa / tranlaralará, tranlará, tranlará / murieron cuatro mineros. / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. /Murieron cuatro mineros. / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. / Traigo la camisa roja / tranlaralará, tranlará, tranlará / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. / De sangre de un compañero…” Acabada la canción, a la altura de Sor Ángela de la Cruz, sonó otro petardazo, el cual fue seguido de algunos aplausos, como cada vez que se quería hacer patente la solidaridad con los mineros.
Safe Creative. Código: 1206201838209
Licencia: Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 (España)

martes, 15 de mayo de 2012

Señora delegada del Gobierno en Madrid, le voy a presentar a un sujeto radical del 15M

Estaba en la marcha sur de la manifestación celebrada el 12M, la que avanzó por Atocha, Jacinto Benavente, Carretas hasta llegar a la Puerta del Sol. Llevaba camiseta, vaqueros y zapatillas deportivas. Sobre la parte trasera de su camiseta había pegado un folio en el que escrito a mano con rotulador oscuro ponía: “15M, eres lo más bonito que he visto en mi vida”. Se trata de un sujeto muy joven y con espinillas aún en la cara. Es tan joven que no ha tenido tiempo aún de decir que “lo más bonito que ha visto en su vida es nacer a su hij@”; es tan joven que ni siquiera se ha enamorado hasta sentir dolor. Quizá esté empleando esas ingenuas palabras porque hasta ahora solo ha podido enamorarse del 15M. Este individuo, que posiblemente ha estado cuidado y amado por sus padres y abuelos, que tiene televisión desde que nació, con teléfono móvil, ordenador y vídeo-consola, al que han llevado a practicar su deporte favorito todos los sábados por la mañana, que ha ido con frecuencia al cine, que conoce el teatro y los museos, que ha podido ir a una biblioteca y a un concierto de música, ha encontrado la belleza en el 15M, es decir, a ras de suelo en la plaza de su barrio, entre sus vecinos y amigos, debatiendo con gentes de todas las edades y diversa condición en las Asambleas Populares. Ha escuchado y, tal vez, ha hablado de todo lo que le importa y afecta, ha comprendido la necesidad de consenso, ha sentido la solidaridad y ha visto útil su participación; en fin, ha creído que puede junto a los demás cambiar el mundo para hacerlo mejor. Para él se ha hecho evidente un sueño y no puede concebir nada más hermoso que luchar por él junto a los demás. Señora delegada del Gobierno, estamos ante un elemento radical, no le quepa duda. Sus armas son esas palabras inocentes, que algunos pueden considerar ñoñas o cursis (“lo más bonito de mi vida”), pero totalmente auténticas, como palabras de crío que son, sin doblez, sin engaño, sin retórica, desnudas y claras. Lo que dice, es. Y es un individuo muy peligroso para determinado orden de cosas.
Este tipo de sujeto, que, por cierto, abunda en las manifestaciones con letreros y pancartas similares, ya alberga en su interior la necesidad de cambio y la ilusión de un mundo más democrático y más justo y, para colmo, tiene la fuerza de la juventud, está bien educado, preparado y no tiene miedo. Es un revolucionario del siglo XXI que junto con otros va a desplazar a los que ahora ocupan el poder. Hasta creen que habrá una estructura de poder popular que ya no se basará únicamente en los partidos políticos ni en el voto cada cuatro años. Están seducidos por una democracia más participativa que practican todos los días; y ya no fantasean con ella porque la tienen en sus manos. Señora delegada del Gobierno, no sé qué puede hacer usted con un elemento tan radical. Cuando los sujetos radicales son tan buenos, pacíficos, sencillos, puros y cándidos, los malos se quedan sin armas ¿verdad? Pues no, no, los malos siempre son codiciosos, o sea, malos. Crean mentiras sobre los buenos y cambian el significado de las palabras para criminalizarlos. Así emplearán contra ellos la palabra “radical” como sinónimo de “violento”, pero sin tener en cuenta que ellos son radicales en el sentido etimológico del término, esto es, quieren cambiar de raíz un mundo que les cercena de cuajo la posibilidad de desarrollar su vida, la posibilidad de decir un día, tranquilamente, sin angustia, que lo más bonito que les ha pasado en su vida es el haberse enamorado y tener un hijo al que ofrecerle un mundo maravilloso.
Señora delegada del Gobierno, esa marcha estaba llena de radicales jóvenes y no tan jóvenes que, por supuesto, son muy peligrosos para este nuevo orden mundial de esclavitud y ponzoña en el que les obligan a vivir. Aun así, eso de disolverlos a hostias y con policías sin identificar va a resultar muy feo y puede hacer que se enfaden muchos soñadores que permanecen en letargo. A propósito, señora delegada del Gobierno, si hay policías que van sin identificar ¿cómo sabemos que son policías? ¿Está usted segura de que se cumple estrictamente la ley en la identificación de todos los agentes? ¿Se permite que entre los policías haya “radicales” en el sentido que usted le da al término?
ALGUNAS PANCARTAS Y CARTELES DE LA MANIFESTACIÓN DEL 12M, MARCHA SUR DE MADRID
Revolución
“15M, eres lo más bonito que he visto en mi vida”
“Nada por encima de ningún ser humano y ningún ser humano por encima de otro”
“La fuerza de la no-violencia”
“Disculpen las molestias. Estamos cambiando el mundo. Gracias”
“Llevamos un sueño en nuestros corazones y lo estamos sacando”
“Hemos perdido la fe, tenemos ya todos sitio para la esperanza”
“No nos recortarán nuestros sueños. Fdo.: Estudiantes pre-parados”
“”Indignadxs sin miedo. Queremos un mundo nuevo”
“Todos por un cambio global”.
“¿Cuándo se ha pedido permiso para hacer una revolución?”
“Viva la revolución del cartón”
“República del 99 %”
“Gobernáis pero ya no mandáis”
“Va a subir la marea” (Dibujo de olas en verde, azul, violeta, blanca, etc.)
“La desigualdad social es más violenta que cualquier protesta”
“12M 15M Porque ya no tenemos miedo”
“El secreto está en la masa”
“Pienso, luego molesto”
“Ha salido un Sol de justicia”
“Indignados y organizados”
“Esta vez no grita un país, grita el mundo entero”
“Sin miedo, habrá futuro”
“Creo en los finales felices”
“Si tenemos asambleas ¿Gobierno para qué? Bloque antiautoritario”
“Si no defendemos la tierra ¿dónde haremos la revolución?”
Banca
“A nosotros ¿quién nos rescata?”
“No a la estafa de la banca. Expropiar toda la banca bajo control social”
“Hay dinero para Rato”
“Bankia al bankillo”
“Juntos paramos los desahucios ¡Unirse!”
“La deuda es ilegítima ¡No debemos, no pagamos!”
“Nos roban por encima de nuestras posibilidades”
Varios

“Sí, somos NINIS. Ni nos dejáis estudiar, ni nos dejáis trabajar”
“No me hace gracia la puta plutocracia”
“Incapaz o embustero, váyase Sr. Rajoy”
“Yo amo las bibliotecas públicas. No son un gasto, son una inversión”
“Contra los recortes y el capital a la huelga general 15M”
“Eurovegas No”
“Neofranquismo, NO”
“Mi madre administra mejor que vosotros”
“Queer revolution. Revolución Transmaricabollo”
“Con grises, hoy azules, Franco ha vuelto”
“La calle es de todos”
¿Madrid, zona única o pensamiento único neoliberal?”
“Intervención Social en Lucha. Por una atención digna y de calidad”
“Ingenieros pre-parados”
Safe Creative. Código: 1205151650718
Licencia: Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 (España)