jueves, 20 de septiembre de 2012

15-S, desde Atocha a Colón se pide huelga general

La mañana del sábado quince de septiembre la glorieta de Atocha estaba cortada al tráfico y semirodeada de autocares y furgones de la Policía Nacional. Todo hacía pensar que aquellos autocares eran solo una parte de los que habían llegado a la capital desde diferentes lugares de España con manifestantes para participar en las distintas marchas que se harían sobre Madrid hasta llegar al punto de encuentro: la plaza de Colón. Allí tuvo lugar una gran concentración a las doce del mediodía convocada por la Cumbre Social, agrupación de varias entidades sociales impulsada el pasado mes de julio por los sindicatos CC OO y UGT. Desde Atocha, pasando por Neptuno, hacia Colón pasó la marcha del sur con personas procedentes de Andalucía, Castilla‑La Mancha y Extremadura. En Colón también confluyeron las mareas temáticas o de colores que partieron de diferentes lugares de la ciudad, por ejemplo: la marea verde de la educación pública que salió desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; la marea blanca de la sanidad pública, desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualad. Pero no solo eso, a estas movilizaciones acabaron sumándose más colectivos a pesar de sus reticencias iniciales y el rechazo a la política de pactos de las centrales sindicales CC OO y UGT. Es decir, también partieron desde la glorieta de Atocha y sus aledaños el 15‑M¾como Bloque crítico¾, la Confederación General del Trabajo (CGT), Izquierda Anticapitalista y los colectivos agrupados en la plataforma Hay Que Parales Los Pies (HQPLP). Así pues, la marcha Atocha‑Colón estuvo poblada por colectivos variados y algunos discrepantes con los sindicatos mayoritarios, de modo que, mientras en Colón los líderes sindicales Toxo y Méndez exigían un referéndum sobre los recortes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los colectivos de Atocha‑Colón pedían la convocatoria de una huelga general para acabar con el gobierno del PP. La CGT concretó aún más y en sus pancartas convoca huelga general para el 31 de octubre. Las marchas transcurrieron en un ambiente lúdico, en un día espléndido de fin de verano, un día de excursión, de reencuentro y fiesta de la clase obrera que, sin embargo, enviaba dos mensajes claros: 1) somos muchos los sectores afectados por los recortes y los colectivos sindicales y sociales que están en lucha; 2) estamos preparados para el frío y duro invierno de fascismo democrático o democracia fascista o el engendro que sea esto desde donde se nos oprime y amenaza.
11:15 Atocha
Al entrar al Paseo del Prado, desde Atocha, lo primero que se ve en lo alto es la pancarta con el lema de la convocatoria y las siglas CC OO y UGT: “Quieren arruinar el país. Hay que impedirlo. Bienvenidos a Madrid. ¡Vamos!” En la cuesta de Claudio Moyano están situados los de la CGT con las pancartas estiradas en lo alto o preparándolas sobre el suelo. En los carriles de la derecha del Paseo del Prado desfilan ya diversas secciones de la CGT tal y como indican las pancartas que portan: “Por un ferrocarril público y social. Privatización No”; “En defensa del correo público y los derechos laborales”; “La sanidad pública es un derecho y no un privilegio”. En estos carriles amplios de la derecha también están los manifestantes de las distintas asambleas populares del 15‑M, como la de Alco‑Sanse o la de Alpedrete, los mayores del 15‑M y otros que llevan una pancarta con la leyenda “Bloque Crítico. Cagüentó. No a los recortes”. También desfilan grupos concretos como los trabajadores de Makro. Otro grupo está integrado por un tío Gilito que baila rodeado de niños al son de una orquestilla de músicos vestidos de negro con sombrero, también negro, de cuya cinta blanca sale un billete de dólar. Les siguen las camisetas naranjas que reivindican servicios sociales para todos y todas. En estos mismos carriles del lado derecho avanzan los grupos de HQPLP: Corriente Roja, Izquierda Anticapitalista, Coordinadora Sindical de Madrid, Co.bas, Comité de empresa UPS Vallecas, etc. Por estos carriles se avanza despacio, así que los que quieren atajar caminan por las aceras, el bulevar o los carriles de la izquierda. Por estos últimos suben muchos andaluces, con sus banderas al aire o estampadas en camisetas rojas, los castellano‑manchegos y los extremeños. Muchos de ellos llevan las banderolas de CC OO, UGT, IU, aunque las que más abundan son las del sindicato andaluz USTEA. En estos carriles izquierdos también ha dejado su huella la marea blanca que ha partido del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad situado en el Paseo del Prado 18. Así queda el panorama: los carriles izquierdos suponen un atajo, pero los derechos, que están abarrotados, son los más animados y divertidos. En ellos los diferentes grupos van cantando las consignas maduradas durante este largo año de protestas. Llevan camiones y furgonetas con los equipos de sonido y junto a ellos, los animadores con micrófono o altavoz en mano.
12:00 Cibeles
Al mediodía la riada humana procedente del Paseo del Prado bordea la glorieta de Cibeles. Como siempre al llegar frente a la sede del Ayuntamiento se vocea “Ahí está la cueva de Alí Babá” y “La Botella al contenedor”, o se canta con la música de Guantanamera “Botella, ¿quién te ha votado?” El palacio está custodiado por policías municipales. En la orilla derecha de la fuente de la Cibeles pasan las banderolas alargadas de la Confederación Intersindical, los agentes forestales ataviados con cascos, La Comuna de Presxs del Franquismo, las Juventudes Comunistas y el PCE. Se ven banderas de Asturias y Euskadi, lo que pone de manifiesto que ya ha llegado la marcha que entró por el norte, desde Gregorio Marañón por Castellana hasta Colón. Desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, calle de Alcalá 34, ha salido la marea verde, pero también la Coordinadora de Organizaciones de Trabajadores del Espectáculo, que hace entrada en Cibeles por la izquierda con una gran pancarta que lleva su nombre y tras ellos, otra que pide “Huelga general”. Cerca hay una pancarta de USTEA en la que se lee: “La educación no se toca, contra los recortes”. Desde el camión de la CGT van cantando “Qué pena me da, la madre de Rajoy no pudo abortar; qué pena me dio, el padre de Rajoy no usó condón”; y de repente hacen un aviso: “¡Vamos a Colón!” Es importante porque muchos colectivos madrileños suelen acabar sus protestas en la Puerta del Sol, para ello van hacia la izquierda, por la calle de Alcalá. Ahora es muy difícil porque chocarían con los que llegan desde el Ministerio de Educación, pero además parece que han decidido sumarse al trayecto del resto de grupos que desemboca en la gran explanada de Colón. Por tanto, estos colectivos intentan continuar por los carriles centrales del Paseo de Recoletos. Con ellos también suben Ecologistas en Acción, la Federación de Trabajadores de las Administraciones Públicas y los que llevan una pancarta que pone: “Cuenca dice No al cementerio nuclear”. Pero esto es solo una muestra porque por delante ya han pasado muchos más.
13:00 Recoletos
El Paseo de Recoletos tiene carriles centrales de subida y de bajada; a la izquierda, un bulevar y después más carriles laterales de bajada; a la derecha, hay algo parecido a un parterre o zona ajardinada por la que habitualmente no se pasea y carriles laterales de subida. El grueso de la marcha sube por los carriles centrales hacia Colón, mientras que por los carriles laterales tanto de la derecha como de la izquierda bajan los que ya han llegado a Colón y se acaban retirando, sobre todo los que visten camisetas y portan banderas de CC OO y UGT. Por el bulevar hay de todo, gente que sube, gente que baja y gente que descansa a la sombra. También es lugar para el humor cuando un hombre disfrazado de Juan Carlos I, con su tarje militar caqui, su banda, sus medallas, sus gafas de sol y su mano enfundada en guante blanco va saludando a la concurrencia. El parecido con el monarca es tan asombroso que muchos se quieren fotografiar con él. Desde el parterre o zona ajardinada de la derecha se mira al centro de la marcha, que va repleto y muy animado, pero sobre el césped también se descansa y almuerza. Bajos los árboles hay jóvenes parejas que dan de comer el puré a sus bebés, aunque los adultos también tienen hambre pues unos están comiendo bocadillos y otros, tortilla y pimientos fritos que han traído en fiambreras. Mientras ellos comen o descansan sobre la hierba, por los laterales sigue retirándose gente y por el centro avanza la protesta cantarina. “Qué se vaya oé, qué se vaya oé, el gobierno del PP” es coreado en los carriles centrales y sobre el césped. Desde la plataforma HQPLP se sigue haciendo cantar y bailar al personal: “Y cómo no te voy a odiar, Mariano, si nos robas los salarios y todo lo quieres privatizar”; “Esquirol el que no baile”; “Manos arriba, esto es un atraco”. Así siguieron cantando su repertorio, en el que hay consignas que alientan a la lucha: “Vamos, vamos, compañeros, vamos, vamos, a luchar, que hay que echar a este gobierno con la huelga general”. La gente se subía al parterre para fotografiar a la festiva marcha y para cantar con ellos. Sin alcanzar Colón, pero ya muy cerca, llegó el momento más conmovedor. En honor de los mineros la marcha hizo una parada para entonar Santa Bárbara bendita con el puño en alto. Sorprendía que hubiese tanta gente joven y mayor que supiese el estribillo. Desde el parterre la muchedumbre se asomaba a los carriles centrales para acompañar y aplaudir. “Madrid obrero apoya a los mineros”, “Qué viva la lucha de la clase obrera” y “El pueblo unido jamás será vencido” fueron los cánticos que cerraron el emocionante momento. Más adelantado iba el camión de las Juventudes Comunistas desde el que sonaba La Internacional, coreada por los muchachos que iban detrás con el puño alzado. Acabada la melodía gritaron: “Juventud comunista, marxista, leninista”; “Aquí se ve, la juventud en pie”. Desde otro megáfono se vocea: “Mariano, cabrón, no llegas al turrón”. Los distintos colectivos van anunciando nuevas convocatorias, por ejemplo: el 21 de septiembre, huelga de metro y autobuses; el 26, manifestación a las siete de la tarde en Jacinto Benavente. De esta manera varias organizaciones dan por concluida la protesta, muy cerca de Colón, pero sin llegar del todo.
13:30 Colón
Mientras en el Paseo de Recoletos algún grupo sigue voceando “Al PP, al PP, el fascismo se le ve”, en Colón entra y sale gente; se puede caminar a la velocidad que se quiera porque no hay aglomeración. En la plaza queda el esqueleto de la concentración que tuvo lugar a las doce: el escenario vacío, los andamios, las antenas y los altavoces, el cableado, las unidades móviles de televisión. Por cierto, por allí se ve aún una pancarta que dice: “Radiotele pública de tod@s para tod@as. RTVE”. Personas llegadas de otras provincias quieren saber dónde está el Caixa Forum o el Museo del Prado porque van a aprovechar su estancia en Madrid para visitarlos. Un grupo de bomberos que estaba de manifestación se retira también. Parece el final de la batalla, pero todavía hay gente que quiere llegar a Colón y dar vuelta a la glorieta. Son músicos, llevan gorros de papel hechos con partituras. Van tocando sus instrumentos y muestran sus pancartas: “Escuelas municipales de música y danza de tod@s para tod@as”; “La educación musical también es esencial”. Y es que las escuelas municipales de Madrid también están en peligro.
Otro grupo más decide llegar a Colón. Se trata de Izquierda Anticapitalista que alcanza la plaza con esta pancarta: “Por un plan de lucha sostenido. ¡No pagamos su deuda! ¡A la huelga general!” Desde su megafonía pronuncian un discurso y, entre otras cosas, animan a los asistentes a la organización. Como suelen hacer, para cerrar el acto, cantan La Internacional y después su lema: “A, anti, anticapitalista”. Cuando parece que todo ha terminado el locutor retoma el megáfono para informar sobre el incidente de la jornada: ha habido cuatro detenidos, entre ellos, Chema Ruiz, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid. Añade que llevaban propaganda sobre el 25‑S (protesta para rodear el Congreso). Mal broche para un día de lucha y fiesta. Con el frío vendrán a por nosotros, estamos preparados.
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sábado, 8 de septiembre de 2012

En una concentración en Madrid “se recibe” a Merkel como si fuese la jefa de los nazis

El seis de septiembre a las siete de la tarde, frente a la sede de la Representación de la Comisión Europea en Madrid, Paseo de la Castellana 46, tuvo lugar una concentración para “recibir” a la canciller alemana Angela Merkel, de visita en España. Fue convocada por el 15M y apoyada por Democracia Real Ya, aunque por allí había también banderolas de otros colectivos de izquierda. Los congregados no se cortaron un pelo a la hora de considerar a Merkel como sucesora del mismísimo Hitler. Para ello exhibieron diversos tipos de pancartas y murales, por ejemplo: un montaje fotográfico de cuerpo entero de la canciller con el brazo alzado y la mano estirada saludando a lo nazi; otro retrato con su rostro en primer plano sobre el que han pintado un poblado bigote recortado al estilo hitleriano; la esvástica dentro del círculo de estrellas amarillas de la bandera azul de la Unión Europea.
La sede de la Representación de la Comisión Europea estaba protegida por varios furgones de la Policía Nacional. Los asistentes se concentraron en el paseo central por lo que el tráfico de vehículos no fue cortado en ninguno de los carriles de la Castellana. Únicamente quedó cortada una intersección que permite el cambio entre carriles: varios agentes se situaron a derecha e izquierda del cruce, tal vez para evitar conflictos entre algún vehículo que quisiera pasar y los manifestantes. Los policías no llevaban chaleco antibalas aunque sí portaban el casco pendiendo de la cintura. El ambiente era distendido y, a ratos, festivo. Había gente de todas las edades, incluso bebés. Cuando un colectivo convoca una concentración en lugar de una manifestación es porque intuye que no acudirá gente de forma masiva. En esta concentración habría alrededor de mil personas, pero eso es muy difícil de precisar. Lo que sí quedo más claro es el contenido de la protesta recogido en las pancartas. Merkel ¾y por extensión Alemania¾ es señalada como la culpable de los males que padece Europa, es decir, de los recortes y la destrucción del estado del bienestar. Una situación que se compara con la guerra que asoló Europa durante el período hitleriano, el III Reich. Algunas de las pancartas que reflejan esta comparación son las siguientes: “Merkel, go home! IV Reich, No! Arruináis Europa sin bombas”; “Una Europa alemana ¡No! Merkel arruina Europa a €urobombas”. El rechazo se ampliaba también a la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional: “Fuck the troika”. Y al presidente del Gobierno español: “Merkel, a Marte; Rajoy, a Uganda”.
“No debemos, no pagamos” fue uno de los lemas de la protesta coreado junto a otras consignas famosas del 15M como “Que no, que no nos representan” y “De Norte a Sur, de Este a Oeste, la lucha sigue, cueste lo que cueste”. Respecto al tema del día se empezó gritando “Fuera el Bundesbank” y se acabó voceando entre risas “Fuera el burdelsbank”. También contribuyeron al buen humor un grupo de mujeres ¾y algún hombre¾ ataviadas con ropas y complementos folclóricos: prendas de lunares, sombreros cordobeses, peinetas y claveles en el cabello. Habían ido así para dar la bienvenida a “Ms. Merkel”, al estilo de la película de Berlanga “Bienvenido Míster Marshall”. Para ello entonaron una canción cuyo estribillo dice: “Te recibimos / Angela Merkel con alegría, / olé tu coño, / olé tu riesgo y / olé tu prima”.
A las ocho parecía que la concentración iba a disolverse, pero no, se convirtió en una marcha. Unos jóvenes gritaron “A la embajada”, y fueron seguidos por el grueso de los asistentes. Así que bajaron por el bulevar acompañados por un equipo de sonido con música folclórica española del tipo “Soy minero” y, en cabeza, iba la pancarta “Wir Shulden Nix, Wir Bezahlen Nix”. Por unos minutos daba la sensación de que escapaban al control policial; incluso un grupo de manifestantes osó salir del bulevar a los carriles centrales de la Castellana para intentar cortar el tráfico, pero no llegaron a conseguirlo; se limitaron a caminar en fila por el carril colindante al bulevar. Además, pronto comenzaron a bajar por dicho carril las lecheras de la Policía Nacional.
La embajada alemana está en la calle Fortuny 8, esquina con Zurbarán. Cuando los manifestantes llegaron a la embajada, estaba ya rodeada por los agentes. Subiendo por Zurbarán y ante la embajada los asistentes coreaban “Anti, anti, anticapitalista”, pero también muchos manifestantes, señalando a la finca, gritaban “Nazis”. La embajada está rodeada por una valla muy alta que deja entrever bastantes copas de árboles, por lo que se intuye un frondoso jardín. Un manifestante: “¡No está mal la embajada! ¡Qué cabrones!”
El ambiente es algo tenso ante la presencia policial y como consecuencia de la marcha imprevista. Un grupo de agentes se ha adentrado por Zurbarán, aunque otro se ha quedado en la Castellana. Esta situación hace que entre los manifestantes se corra la voz: “¡Cuidado, es una encerrona!” Así que algunos de los asistentes no se atreven a avanzar por Zurbarán y aguardan en el cruce con la Castellana. Hay un momento de incertidumbre, de no saber qué hacer, tanto para los manifestantes como para el grupo de policías que espera en ese mismo lugar. Finalmente, los agentes deciden entrar por Zurbarán mientras los congregados les gritan: “Camisas negras”. Sin embargo, los policías no se adentran mucho, se quedan apostados unos minutos en Zurbarán, a pocos pasos de la Castellana, para acabar regresando a esta última calle y casi desaparecer: solo quedaba un furgón en el cruce. Quizá fuera porque los manifestantes pasadas las ocho y media ya eran pocos y los policías que rodeaban la embajada, más que suficientes. El acto de repulsa a todo lo que apesta a nazi acabó pacíficamente, pero en pleno otoño, si siguen ahondando en la herida, el final podría ser muy diferente.
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sábado, 14 de julio de 2012

Madrid huele a pólvora mientras Rajoy anuncia más ataques a la clase obrera

A las once de la mañana en la plaza de Colón de Madrid comenzó la manifestación en apoyo de la minería del carbón; era el colofón a “la marcha negra” que mineros de Asturias, Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha y Andalucía habían emprendido hacia la capital y que recibió el respaldo de diversos colectivos y ciudadanos venidos desde toda España. Para entonces muchos de los participantes ya conocían las nuevas medidas que contra la clase obrera acababa de anunciar en el Congreso de los Diputados el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; entre otras, estas: subida del IVA, reducción de la prestación por desempleo seguida de palabras humillantes para los parados, supresión de la paga extra de Navidad a los funcionarios. No sólo por esto, sino por lo que viene sucediendo desde que nos obligan a pagar esta estafa que esconden tras el eufemismo “crisis”, mineros y obreros juntos avanzaron hacia el Ministerio de Industria expresándose agradecimiento recíproco y solidaridad. De esta forma la manifestación del 11de julio de 2012 se convirtió en una lucha general de la clase obrera con un símbolo, los mineros, a la cabeza. La lucha minera es ejemplo y banderín para los demás y Madrid, el escenario al que hay que venir para dar la batalla. Mientras Rajoy ofendía a los parados y anunciaba nuevas medidas de destrucción despiadada, Madrid olía a la pólvora minera de petardos y cohetes, y cantaba, una y otra vez, Santa Bárbara bendita en honor de la patrona de los mineros. El gobierno del Partido Popular, brutal y nulo para defender a su pueblo, ha propiciado la solidaridad entre los afectados y con ello ha hecho estallar la guerra social.
Los manifestantes se dirigían por el paseo de la Castellana hacia el Ministerio de Industria en la plaza de Cuzco, pasado el estadio Santiago Bernabéu. Los líderes de las centrales sindicales CC OO y UGT portaban la pancarta de cabecera con el siguiente lema: “Por el futuro del carbón autóctono y la reactivación de las comarcas mineras. Por el empleo”. Tras ellos decenas de miles de ciudadanos hacían ondear banderas y pancartas que revelaban su lugar de procedencia y, por supuesto, entre ellos los mineros vistiendo camisetas negras o verdes reivindicativas y muchos con los cascos sobre sus cabezas a pesar del calor del sol al mediodía. Los mineros caminaban en diferentes grupos a lo largo de toda la manifestación y hacían explotar petardos de vez en cuando. Para esto se colocaban en los laterales procurando dejar la zona despejada antes de dar el petardazo. También había un grupo numeroso de ellos con las banderas de Aragón y Asturias que andaba más adelantado, precedido de una furgoneta. Estos mineros, todos con sus cascos puestos, marchaban organizados en filas y rodeados por un cordón de seguridad formado por hombres y mujeres. Lo del cordón no es en sentido figurado, sino real: iban agarrados a una cuerda similar a las de tender la ropa que rodeaba por la derecha, abajo e izquierda a los mineros organizados en filas y a otros, que detrás de la furgoneta pero antes de las filas, iban lanzando cohetes o hacían explotar petardos. Dentro del cordón había nubes de humo y hacía tal calor que desde el megáfono de la furgoneta se pedía a la gente que facilitase agua a los mineros. Al principio, a algunas personas no les agradaba el estruendo fortísimo de los petardos, aunque otras lo celebraban y aplaudían; luego, se convirtió en lo normal. Tan normal que, alrededor de la una de la tarde, cuando hubo enfrentamientos con la Policía Nacional, los tiros de fogueo y los disparos de pelotas de goma parecían petardos para quienes no los podían ver. Sólo fueron conscientes del conflicto cuando los más cercanos comenzaron a correr y el peligro de la turba huyendo los arrastró. Los incidentes con los antidisturbios se produjeron a la derecha según se avanzaba, frente al Ministerio de Industria, pero la turba atravesó la Castellana horizontalmente e intentaba salir por la izquierda. Una salida obstaculizada por las vallas que separan los carriles centrales de la Castellana del resto, es decir, de los accesos a los túneles de aparcamiento subterráneo y de la calzada más próxima a la acera y a los edificios. La primera valla, la que separa los carriles centrales de los laterales llega a la cintura, por lo que bastantes personas la pudieron saltar, pero, inmediatamente, se encuentran con las barandillas de los túneles que no se pueden saltar porque son mucho más altas y suponen precipitarse varios metros por debajo del nivel de la calzada principal. Así, atrapada la muchedumbre, impaciente y nerviosa, no sabía qué hacer. Las personas mayores no podían saltar ni la primera valla y los jóvenes no hallaban hueco para hacerlo. Con pánico hubo que pasar por los aires una silla de bebé, aunque todos se sintieron aliviados cuando quedó claro que no faltaba ninguna criatura; se trataba de una silla vacía. “No corráis, es lo que ellos quieren, no corráis”, gritaba una señora encerrada entre la multitud. Las personas subidas a los muros de los túneles para atisbar lo que sucedía al otro lado de la calle, cerca del ministerio, voceaban de todo: “Asesinos”, “Hijos de puta”, “Perros”, “Mercenarios”, “Fascistas”, “Esto nos pasa con un gobierno facha”. Todos, con las palmas de las manos en alto: “Somos mineros, no terroristas”; “Menos policía, más minería”.
Solidaridad y gratitud
Los mineros, sus mujeres y otros familiares venidos de diferentes comunidades autónomas fueron acompañados, además de CC OO y UGT ¾organizaciones convocantes¾ , por otros colectivos, a saber: IU, USO, CGT, CNT-AIT, PCE Andalucía, Solidaridad Obrera, Izquierda Anticapitalista, Corriente Roja, 15M, La Comuna de Presxs del Franquismo, PCPE, CJC, ACI Valencia, Sindicato de Estudiantes, trabajadores del Metro de Madrid, Carter@s, bomberos, ferroviarios, siderúrgicos asturianos, trabajadores de Telemadrid, trabajadores de los juzgados, defensores de la sanidad y la educación públicas, pensionistas, yay@flautas de Madrid y Valencia. La gratitud y el apoyo a los mineros llegó a Madrid de todas partes. Se enarbolaban banderas republicanas y banderas de las comunidades autónomas de los mineros, pero también de otras: Cataluña, Euskadi, Galicia, Extremadura. Igualmente, se pudieron ver pancartas de zonas que no destacan precisamente por su riqueza minera: “Baleares también es minera UGT-FIAT”; “Solidaritat amb la unitat minera, ACI València”; “Madrid con la minería del carbón UGT y CC OO”. Por supuesto, en Madrid había muchos ciudadanos que acudieron a título particular, como una señora mayor, pequeñita, que lucía un vestido vaquero y sujetaba por encima de su cabeza una pancarta casera de cartón: “La tercera edad se une a vosotros, mineros de España. ¡Suerte!” Estaba a la izquierda bajo el primer puente que proporcionaba sombra a lo largo de la caminata. La gente la fotografiaba y aplaudía cuando pasaba frente a ella; algunos mineros se acercaban a saludarla y a darle un abrazo o un beso. Muchos de los presentes se emocionaban al ver a aquella anciana tan delicada y frágil sosteniendo con firmeza y una sonrisa aquel cartón. En lo alto de este puente había personas vitoreando a los manifestantes igual que en el que hay a la altura de Raimundo Fernández Villaverde. Subidos en ellos, esperaban con pancartas, aplaudiendo y voceando con los de la marcha sus consignas: “¡Viva la lucha de la clase obrera!” Por las aceras de la Castellana se paraban operarios y oficinistas ¾estos últimos, trajeados, ellos; con tacones, ellas¾ que rompían en aplausos para los mineros. Pero por encima de todo esto sobresalía un grito que ya viene sonando en las protestas madrileñas desde hace más de un mes: “Madrid obrero apoya a los mineros”. Al final de la manifestación esta solidaridad fue correspondida con otro grito, esta vez en boca de los mineros: “Este pueblo sí nos quiere”.
Por la supervivencia de las cuencas
El Gobierno va a recortar en un 63 % las ayudas a la minería del carbón rompiendo lo pactado para este año y condenando al desempleo a los habitantes de las comarcas mineras. En consecuencia, la mayoría de las pancartas y consignas de la protesta iban dirigidas al ministro de Industria, José Manuel Soria, y al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Las pancartas les reprochaban el incumplimiento de los pactos, por ejemplo: “Las palabras se las lleva el viento. Lo pactado: el Gobierno”. Otras aludían a la muerte del sector: “RIP Aquí yace la minería. Soria pásate de ministro a enterrador, que se te da mejor”; “SOS Mineros en peligro de extinción” (camiseta). Entre los manifestantes había quienes querían que Rajoy y Soria probasen las delicias de la mina: “Mariano, fulero, trabaja de minero” (voz); “El canario, a la jaula de la mina” (pancarta). (Soria es canario, por eso algunos mineros exhibían plátanos y aseguraban que el plátano canario también recibe ayudas). Una consigna varias veces coreada fue: “El dinero del minero se lo queda el banquero”.
Algunas pancartas y camisetas (C) en nombre de las cuencas
“Cistierna con los mineros. Pozo Santa Cruz”
“Coro minero de Turón, por la defensa de las comarcas mineras”
“Puertollano da la bienvenida a los mineros, héroes del carbón”
“El Berguedá y la minería catalana por la defensa del carbón y la reindustrialización de las comarcas mineras. UGT y CC OO”
“Asturias, paraíso en paro. Industrializar las cuencas Ya. Pozo Montsacro”
“Los mineros de la Potasa con vosotros. UGT Sur”
“Montarrosa con los mineros”
“Toda la puta vida igual. Seguimos luchando. Ayuntamiento de Igüeña”
“Cangas de Narcea y el carbón quieren solución”
“Ariño sí carbón” (C)
“Minería palentina” (C)
“Bierzo” (C)
“Nalón” (C)
“Laciana” (C)
“Fabero no quiere morir” (C)
“Cerredo en lucha” (C)
Pancartas resumen
“Revolución se escribe con carbón”
“Con tantas gaviotas nos estáis dejando el país lleno de cagadas”

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martes, 10 de julio de 2012

Vecinos de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes reciben a los mineros de Aragón

El punto de encuentro era la avenida de España, donde ésta se cruza con la Calle de la Marquesa Viuda de Aldama de Alcobendas y la Calle Real de San Sebastián de los Reyes; la hora, las doce del mediodía del 9 de julio. Esta era la cita para recibir a los mineros de la marcha negra que viene de Aragón. La Avenida de España es común para Alcobendas y ‘Sanse’, en realidad, separa a las dos localidades, una acera para cada una. Los vecinos se habían colocado en el lado de ‘Sanse’ para recibir a los mineros, a pesar de que en la acera de Alcobendas hay más espacio, más bancos para sentarse y más árboles que dan sombra. Y es que los mineros que vienen desde Alcalá de Henares van a llegar a la Avenida de España por el carril de ‘Sanse’ que es el de entrada. Desde las doce los manifestantes allí congregados tomaron posiciones mirando hacia la calzada y desplegando sus pancartas: “Asamblea 15M Alco Sanse”; “Los comunistas con la marcha de los mineros PCPE, CJC”; “Reforma laboral, terrorismo patronal”; “Más mineros, menos banqueros”. Como la espera iba siendo larga, hubo tiempo de sobra para vocear las consignas más conocidas: “¡Viva la lucha de la clase obrera!”; “Hace falta ya una huelga general”; “Uníos, hermanos proletarios”; “La lucha es el único camino”; “Minero despedido, patrón colgado”; “La lucha minera es de clase obrera”.
Pasaban los minutos e iba llegando más gente, como los sindicalistas con banderolas de CC OO y UGT. Los de Comisiones llevaban camisetas negras que por delante decían “No al cierre de la minería del carbón” y, por detrás, “Quieren acabar con todo”. Llegaban más fotógrafos y camarógrafos y periodistas que mientras tanto recogían declaraciones de los que allí aguardaban. La policía de cada localidad estaba en su correspondiente lado de la avenida, sin mezclarse, y el tráfico sin cortar. Las bocinas de los camiones, furgonetas y coches de particulares sonaban festivamente al pasar por el punto de encuentro. Había conductores que sacaban el puño izquierdo por la ventanilla, uno hasta sacó las palmas para aplaudir. Así transcurría el tiempo bajo el sol del verano al mediodía hasta que pasadas las 13 horas se acercan muchos vehículos: coches de los sindicatos con banderas, motos y todoterrenos de la Policía Nacional, un coche de la Guardia Civil de Tráfico. Llegan los mineros, ya se ven los cascos sobre sus cabezas, varias banderas de Aragón, una de Andalucía, otra de Asturias. Sobre una de las banderas de Aragón han escrito: “Mineros en lucha por un futuro con carbón”. Van ataviados con camisetas verdes en las que figura estampada esta leyenda: “Sí a la reactivación de las comarcas mineras”. Por fin se corta el tráfico rodado en el carril de ‘Sanse’. Los mineros pasan por el punto de encuentro con el puño alzado y cantando “Traigo la camisa roja / tranlaralará, tranlará, tranlará / Mira, mira Maruxina, mira…”; es su canción, conocida como En el pozo María Luisa o Santa Barbará Bendita, en honor a su patrona. Los manifestantes que han estado aguardando el encuentro les reciben con aplausos y consignas: “¡Viva la lucha de la minería!”; “Madrid obrero está con los mineros”. Suena un petardo fortísimo que llena la cabecera de la marcha de humo; también en cabeza uno de los mineros porta algo similar a una antorcha encendida. Al ser recibidos con aplausos los mineros no frenan, al contrario, apuran la marcha. Había que estar a la una frente al Ayuntamiento de Alcobendas y ya van con retraso. Los manifestantes, que no pueden mantener el ritmo de sus pasos, suben por la calzada rezagados. A lo largo de la Avenida de España hay transeúntes que se han parado en las aceras para aplaudir y vitorear a la marcha negra. “Pepe, súbete a la moto, no veas que marchan llevan”, grita un manifestante a un vecino que aplaude junto a un semáforo. No, no había moto; el manifestante lo dijo en broma para hacer referencia a la velocidad que llevaban los mineros.
En la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento de Alcobendas, hay colgados carteles en los que se lee: “Madrid os da la bienvenida, por el futuro del carbón”. Los mineros hacen su entrada en la plaza por arriba, pero los manifestantes que conocen bien su ciudad, atajan por abajo para llegar antes y recibirlos de nuevo, esta vez de forma más pausada. Por megafonía suena la canción Santa Bárbara Bendita que muchos de los presentes corean con el puño en alto. Después, aplausos, repetidos aplausos por ambas partes, de los que llegan a los que les reciben y de los manifestantes a los mineros. Toma la palabra un sindicalista que, tras expresar su agradecimiento a Alcobendas, se acuerda de todos los mineros: los de Asturias, León, Palencia, Castilla-La Mancha y Andalucía. Después pasa el micrófono a Víctor Fernández de UGT y a Francisco Marzo de CCOO. El primero recordó las diferentes acciones que se están realizando en esta lucha por la minería: la huelga general, los encierros en los pozos, diputaciones y ayuntamientos; las barricadas y los compañeros que siguen en ellas; y la propia marcha negra, que comenzó en Andorra (la de Aragón), Mieres (Asturias) y Villablino (León). Dijo que seguirían luchando y que no les van e robar el puesto de trabajo. Reclamó el dinero que corresponde a la minería del carbón y lo comparó con los casos de Bankia e Iberpistas. Como sindicalista dio las gracias a los mineros, añadió que hay que enseñar a los más jóvenes, seguido de “¡Ay, si este país luchara como vosotros!”. Finalmente advirtió: “Que no nos provoquen, nosotros no vamos a provocar a nadie”. Por su parte, Santiago Marzo también agradeció el apoyo recibido desde diversos sectores. Señaló que estaban cansados pero deseando encontrarse con los otros compañeros. Manifestó su objetivo: “Estamos luchando para que las comarcas sobrevivan”. Explicó que son zonas donde la minería es lo más importante y que están luchando para que sus hijos no se vayan. Acabadas las intervenciones, los vecinos exclamaron: “¡Mineros, sois ejemplo de lucha!”; “El pueblo unido jamás será vencido”. Otra vez más escucharon y entonaron la canción en honor de la patrona de la minería, y los vecinos, formando un pasillo, volvieron a aplaudirles según abandonaban la plaza.

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miércoles, 20 de junio de 2012

“A por Bankia, oé”

Días de fútbol y días de protestas. El dieciséis de junio a las siete de la tarde, la manifestación convocada por el 15M bajo el lema “Rescatemos personas, desahuciemos banqueros” recorrió la calle de Bravo Murillo ¾desde Cuatro Caminos¾ en dirección a la plaza de Castilla y acabó frente a una de las Torres Kio, la que en su parte alta luce el logotipo de Bankia. La marcha transcurrió pacíficamente y en un ambiente festivo, a pesar de que a su término hubo un detenido por empujar a un policía, incidente muy destacado por el periodismo dominante. Los asistentes al llegar a la Plaza de Castilla entonaron, aprovechando la euforia futbolística de estos días de Eurocopa, “A por Bankia, oé”, y lo alternaron con “A por ellos, oé”, pero no se referían precisamente a los rivales en el terreno deportivo. En la manifestación “no autorizada”, como se encargan de repetir hasta la saciedad los medios masivos de comunicación, se vieron pancartas de varias asambleas populares del 15M y de otros colectivos vinculados o no al movimiento, a saber: Yay@sflautas Madrid, Adicae, Izquierda Anticapitalista, Plataforma Auditoria Ciudadana de la Deuda, Tribunal Ciudadano de Justicia 15M.
En algunos balcones de la calle de Bravo Murillo se exhibían las banderas rojas y amarillas para apoyar a la selección española de fútbol, pero en la marcha ondeaban las banderas republicanas, las de Grecia, una de Asturias y otras piratas; estas últimas de color negro, con sus calaveras, tenían escrita la palabra “Bankeros”. La pancarta con el eslogan de la marcha no siempre iba en cabeza, por ejemplo, a la Plaza de Castilla llegaron en esa posición estas cuatro: “Ni un € de dinero público. Dación en pago. Alquiler social”; “Bankia, usura y corrupción. Condonación”; “40.000.000.000 € Estafa Madrid”; y otra con el dibujo de un oso ¾como el del emblema de Caja Madrid¾ engullendo casas. La dación en pago y la finalización de los desahucios fueron reivindicaciones principales; a gritos se decía: “¡Basta ya, ni un desahucio más!”; “El próximo desahucio será en la Zarzuela”; “Un desalojo, otra ocupación”; “¡Basta ya de ejecución hipotecaria!” Bastantes pancartas, portadas por personas mayores, hacían referencia a las participaciones preferentes: “Si hay dinero para Rato ¿por qué no lo hay para los afectados por las Preferentes?”; “Bankia, ladrones, devuelvan nuestros ahorros P. Preferentes C. M. 2009”; “La Caixa estafa con las Participaciones Preferentes”; “Preferentes Bankia Estafa”.
Durante la manifestación se pudieron leer pancartas y oír cánticos que traducían los eufemismos y engaños que mediante el lenguaje los poderosos quieren imponer en su intento burdo de manipulación. A lo que ellos denominan “rescate”, los manifestantes llaman “saqueo”, “robo”, atraco”. Pancartas: “Rescate bancario = Robo ciudadano”; “Rescate banca = Atraco social. 15M Rivas”; “Mafiocracia”; “Otro golpe de Estado, pero esta vez del poder financiero a la población”; “Dictadura bancos, no”. Voces: “Manos arriba, esto es un rescate”; “Rescatan a banqueros, despiden al obrero”. En consecuencia, a los responsables se les llamó “ladrones” y se pidió justicia. Junto al clásico eslogan del 15M “No hay pan pa’ tanto chorizo” se pronunciaron los siguientes: “Tenemos la solución, los banqueros a prisión; “Rato, cabrón, al paredón”; “Sí, sí, sí, la deuda que la pague el FMI”; “Que no falta dinero, sobran ladrones”; “Banquero, recuerda, tenemos una cuerda”. Emulando la letra de una canción infantil en una pancarta se leía: “Al pasar por Bankia me dijo el banquero ‘de aquí los corruptos roban tu dinero’. No soy corrupta ni lo quiero ser, tú irás a la cárcel y Rato también”. Pancartas más breves: “Bankia calló, cayó, caerá el PP”; “Bankia al banquillo, Rajoy, al paro”; “Robo pa’ Rato”; “AlibaBankia y los 40 ladrones”. Precisamente este personaje literario se convirtió en protagonista cada vez que la marcha alcanzaba la altura de cualquier sucursal bancaria, pues la gente gritaba: “Ahí está la cueva de Alí Babá”. Sucursales bancarias cuyos cristales, paredes y cajeros acabaron forrados con pegatinas y carteles con consignas de la manifestación, por ejemplo, “El Día de la Bestia”, o con avisos como este: “Precaución con este banco, sus ahorros pueden estar en peligro. No hace falta decir que el enfado aumentaba si la sucursal era de Caja Madrid.
“Ladrones”, “Estafadores”, “Hijos de puta”, “Fuera”
En el cruce de Bravo Murillo con la Plaza de Castilla los asistentes, a su paso por los juzgados, exclamaron: “Los banqueros robando, los jueces ayudando”. Más adentrados en la plaza, el ruido y el tono de voz se eleva aún más para corear “A por ellos, óe”, “A por Bankia, oé”. Algunos fotógrafos se han subido a esa especie de pedestal que conforma la gran glorieta de la Plaza de Castilla y en el que se ubica el Monumento de la Caja, más conocido como el “Obelisco de Calatrava”. Mientras la multitud bordea en su recorrido la glorieta, más fotógrafos y participantes se suben a la plataforma del “obelisco”. De camino a la torre de Bankia la gente sigue gritando sus consignas, por ejemplo, “Urdangarin, a la cárcel con Botín”. Nada más llegar a la acera hay un fuerte cordón policial que impide acercarse al edificio. El ruido se intensifica. La muchedumbre comienza a tocar todo lo que ha llevado para hacerse oír: se trata de la cacerolada acompañada de tambores, silbatos, vuvuzelas, botellas de plástico llenas de piedrecitas, pitidos. El estruendo es ensordecedor, los que se han colocado junto a las vallas publicitarias que bordean las aceras del intercambiador de transportes han empezado a dar golpes con las manos y los pies sobre el metal de esas vallas; su único fin es provocar más ruido. Además, la gente grita y señala con el dedo a lo alto del edificio: “Arriba está la cueva de Alí BaBá”. Otra vez exclaman: “Tenemos la solución, lo banqueros a prisión”. Pero quieren que se note más su indignación o cabreo y empiezan a vocear repetidamente: “Culpables, culpables…”; “Ladrones, ladrones…”; “Estafadores, estafadores…”; “Hijos de puta, hijos de puta…”; “Fuera, fuera…” Los subidos al pedestal de la costosa horterada de Calatrava están también mirando para la torre de Bankia, parece como si hubiesen tomado posición desde la ladera de una pequeña montaña. Han desplegado una pancarta en inglés para que se entere el mundo: “Money kills”. Siguen haciendo fotos a los que están en la calzada, y los que están en la calzada se las hacen a ellos.
“¿Dónde está el número de placa?”
En la acera donde se sitúa la torre de Bankia hay una marquesina y, hacia adentro, unos bolardos antes de llegar al edificio. Justo al pie de estos bolardos, por el interior, se ha colocado el cordón policial formado por agentes que llevan chaleco y casco. Pues hasta el mismo cordón policial, rozándolo, han llegado los manifestantes, situándose a un lado y a otro de la marquesina. Tanto a la izquierda como a la derecha de la torre de Bankia hay furgones de la Policía Nacional. Todavía resplandecía el sol cuando un gran número de personas se desplazó hacia arriba, por encima de la marquesina. Gritaban y se agolpaban frente al cordón policial. Una señora preguntó a los que tenía más próximos: “¿Han detenido a alguien?” Después añadió: “Ninguno de esos que están ahí lleva visible el número de placa. Es ilegal. ¿Dónde está la prensa?” Tras el revuelo, la calma. La permanencia ante la torre de Bankia fue de casi una hora durante la cual el ruido y los cánticos iban disminuyendo según los congregados se dispersaban. En la glorieta, al haber menos gente, los policías van aproximándose con las lecheras: cinco furgones flanquean la glorieta por el sur y otros cinco por el norte. Los agentes a pie, parados junto a los vehículos, no llevan el chaleco puesto, visten gorras aunque el casco lo llevan pendiendo de la cintura. Con el tiempo se van añadiendo dos automóviles de la Policía Nacional que se sitúan en el sur de la glorieta, junto a los furgones. Cerca de las diez de la noche, muchos de los allí reunidos corrieron para el otro lado de la marquesina, esta vez hacia abajo. Se arriman al cordón policial y a pleno pulmón gritan: “¿Dónde está el número de placa?” Algunas botellas de plástico vacías vuelan sobre las cabezas. Los manifestantes cuando hay incidentes con la policía no huyen, al contrario, se amontonan junto a los agentes, cara a cara, y los increpan: “Vergüenza me daría ser policía”; “Aquí está el fracaso escolar”; “Que no, que no, que no tenemos miedo”.
“Madrid obrero apoya a los mineros”
A lo largo de la manifestación afloraron diversos temas: se volvió a protestar contra los recortes en sanidad y educación, se rechazó la reforma laboral y se apeló a otra huelga general. Los asistentes se acordaron del pueblo griego y les ofrecieron su apoyo: “Solidaridad con el pueblo griego”; “Grecia, España, les vamos a dar caña”. Y, por supuesto, se corearon consignas que reconfortan y animan en la lucha de clases del tipo “El pueblo unido jamás será vencido” o “¡Viva la lucha de la clase obrera!”. Especialmente se alzó la voz a favor de los mineros que están realizando jornadas de huelga y protestas en las cuencas de Asturias, León y Aragón; se dijo: “Madrid obrero apoya a los mineros”. Hacia la mitad de la marcha un grupo numeroso de hombres de distintas edades con el puño en alto entonaron la canción En el pozo María Luisa. Por la parte delantera de la manifestación, que es donde se ubicaban, se hizo el silencio para escuchar con respeto y admiración una melodía popular y un mensaje de compañerismo y dolor: “En el pozo María Luisa / tranlaralará, tranlará, tranlará / murieron cuatro mineros. / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. /Murieron cuatro mineros. / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. / Traigo la camisa roja / tranlaralará, tranlará, tranlará / Mira, mira Maruxina, mira, / mira como vengo yo. / De sangre de un compañero…” Acabada la canción, a la altura de Sor Ángela de la Cruz, sonó otro petardazo, el cual fue seguido de algunos aplausos, como cada vez que se quería hacer patente la solidaridad con los mineros.
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martes, 15 de mayo de 2012

Señora delegada del Gobierno en Madrid, le voy a presentar a un sujeto radical del 15M

Estaba en la marcha sur de la manifestación celebrada el 12M, la que avanzó por Atocha, Jacinto Benavente, Carretas hasta llegar a la Puerta del Sol. Llevaba camiseta, vaqueros y zapatillas deportivas. Sobre la parte trasera de su camiseta había pegado un folio en el que escrito a mano con rotulador oscuro ponía: “15M, eres lo más bonito que he visto en mi vida”. Se trata de un sujeto muy joven y con espinillas aún en la cara. Es tan joven que no ha tenido tiempo aún de decir que “lo más bonito que ha visto en su vida es nacer a su hij@”; es tan joven que ni siquiera se ha enamorado hasta sentir dolor. Quizá esté empleando esas ingenuas palabras porque hasta ahora solo ha podido enamorarse del 15M. Este individuo, que posiblemente ha estado cuidado y amado por sus padres y abuelos, que tiene televisión desde que nació, con teléfono móvil, ordenador y vídeo-consola, al que han llevado a practicar su deporte favorito todos los sábados por la mañana, que ha ido con frecuencia al cine, que conoce el teatro y los museos, que ha podido ir a una biblioteca y a un concierto de música, ha encontrado la belleza en el 15M, es decir, a ras de suelo en la plaza de su barrio, entre sus vecinos y amigos, debatiendo con gentes de todas las edades y diversa condición en las Asambleas Populares. Ha escuchado y, tal vez, ha hablado de todo lo que le importa y afecta, ha comprendido la necesidad de consenso, ha sentido la solidaridad y ha visto útil su participación; en fin, ha creído que puede junto a los demás cambiar el mundo para hacerlo mejor. Para él se ha hecho evidente un sueño y no puede concebir nada más hermoso que luchar por él junto a los demás. Señora delegada del Gobierno, estamos ante un elemento radical, no le quepa duda. Sus armas son esas palabras inocentes, que algunos pueden considerar ñoñas o cursis (“lo más bonito de mi vida”), pero totalmente auténticas, como palabras de crío que son, sin doblez, sin engaño, sin retórica, desnudas y claras. Lo que dice, es. Y es un individuo muy peligroso para determinado orden de cosas.
Este tipo de sujeto, que, por cierto, abunda en las manifestaciones con letreros y pancartas similares, ya alberga en su interior la necesidad de cambio y la ilusión de un mundo más democrático y más justo y, para colmo, tiene la fuerza de la juventud, está bien educado, preparado y no tiene miedo. Es un revolucionario del siglo XXI que junto con otros va a desplazar a los que ahora ocupan el poder. Hasta creen que habrá una estructura de poder popular que ya no se basará únicamente en los partidos políticos ni en el voto cada cuatro años. Están seducidos por una democracia más participativa que practican todos los días; y ya no fantasean con ella porque la tienen en sus manos. Señora delegada del Gobierno, no sé qué puede hacer usted con un elemento tan radical. Cuando los sujetos radicales son tan buenos, pacíficos, sencillos, puros y cándidos, los malos se quedan sin armas ¿verdad? Pues no, no, los malos siempre son codiciosos, o sea, malos. Crean mentiras sobre los buenos y cambian el significado de las palabras para criminalizarlos. Así emplearán contra ellos la palabra “radical” como sinónimo de “violento”, pero sin tener en cuenta que ellos son radicales en el sentido etimológico del término, esto es, quieren cambiar de raíz un mundo que les cercena de cuajo la posibilidad de desarrollar su vida, la posibilidad de decir un día, tranquilamente, sin angustia, que lo más bonito que les ha pasado en su vida es el haberse enamorado y tener un hijo al que ofrecerle un mundo maravilloso.
Señora delegada del Gobierno, esa marcha estaba llena de radicales jóvenes y no tan jóvenes que, por supuesto, son muy peligrosos para este nuevo orden mundial de esclavitud y ponzoña en el que les obligan a vivir. Aun así, eso de disolverlos a hostias y con policías sin identificar va a resultar muy feo y puede hacer que se enfaden muchos soñadores que permanecen en letargo. A propósito, señora delegada del Gobierno, si hay policías que van sin identificar ¿cómo sabemos que son policías? ¿Está usted segura de que se cumple estrictamente la ley en la identificación de todos los agentes? ¿Se permite que entre los policías haya “radicales” en el sentido que usted le da al término?
ALGUNAS PANCARTAS Y CARTELES DE LA MANIFESTACIÓN DEL 12M, MARCHA SUR DE MADRID
Revolución
“15M, eres lo más bonito que he visto en mi vida”
“Nada por encima de ningún ser humano y ningún ser humano por encima de otro”
“La fuerza de la no-violencia”
“Disculpen las molestias. Estamos cambiando el mundo. Gracias”
“Llevamos un sueño en nuestros corazones y lo estamos sacando”
“Hemos perdido la fe, tenemos ya todos sitio para la esperanza”
“No nos recortarán nuestros sueños. Fdo.: Estudiantes pre-parados”
“”Indignadxs sin miedo. Queremos un mundo nuevo”
“Todos por un cambio global”.
“¿Cuándo se ha pedido permiso para hacer una revolución?”
“Viva la revolución del cartón”
“República del 99 %”
“Gobernáis pero ya no mandáis”
“Va a subir la marea” (Dibujo de olas en verde, azul, violeta, blanca, etc.)
“La desigualdad social es más violenta que cualquier protesta”
“12M 15M Porque ya no tenemos miedo”
“El secreto está en la masa”
“Pienso, luego molesto”
“Ha salido un Sol de justicia”
“Indignados y organizados”
“Esta vez no grita un país, grita el mundo entero”
“Sin miedo, habrá futuro”
“Creo en los finales felices”
“Si tenemos asambleas ¿Gobierno para qué? Bloque antiautoritario”
“Si no defendemos la tierra ¿dónde haremos la revolución?”
Banca
“A nosotros ¿quién nos rescata?”
“No a la estafa de la banca. Expropiar toda la banca bajo control social”
“Hay dinero para Rato”
“Bankia al bankillo”
“Juntos paramos los desahucios ¡Unirse!”
“La deuda es ilegítima ¡No debemos, no pagamos!”
“Nos roban por encima de nuestras posibilidades”
Varios

“Sí, somos NINIS. Ni nos dejáis estudiar, ni nos dejáis trabajar”
“No me hace gracia la puta plutocracia”
“Incapaz o embustero, váyase Sr. Rajoy”
“Yo amo las bibliotecas públicas. No son un gasto, son una inversión”
“Contra los recortes y el capital a la huelga general 15M”
“Eurovegas No”
“Neofranquismo, NO”
“Mi madre administra mejor que vosotros”
“Queer revolution. Revolución Transmaricabollo”
“Con grises, hoy azules, Franco ha vuelto”
“La calle es de todos”
¿Madrid, zona única o pensamiento único neoliberal?”
“Intervención Social en Lucha. Por una atención digna y de calidad”
“Ingenieros pre-parados”
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