La mañana del sábado quince de septiembre la glorieta de Atocha estaba cortada al tráfico y semirodeada de autocares y furgones de la Policía Nacional. Todo hacía pensar que aquellos autocares eran solo una parte de los que habían llegado a la capital desde diferentes lugares de España con manifestantes para participar en las distintas marchas que se harían sobre Madrid hasta llegar al punto de encuentro: la plaza de Colón. Allí tuvo lugar una gran concentración a las doce del mediodía convocada por la Cumbre Social, agrupación de varias entidades sociales impulsada el pasado mes de julio por los sindicatos CC OO y UGT. Desde Atocha, pasando por Neptuno, hacia Colón pasó la marcha del sur con personas procedentes de Andalucía, Castilla‑La Mancha y Extremadura. En Colón también confluyeron las mareas temáticas o de colores que partieron de diferentes lugares de la ciudad, por ejemplo: la marea verde de la educación pública que salió desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte; la marea blanca de la sanidad pública, desde el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualad. Pero no solo eso, a estas movilizaciones acabaron sumándose más colectivos a pesar de sus reticencias iniciales y el rechazo a la política de pactos de las centrales sindicales CC OO y UGT. Es decir, también partieron desde la glorieta de Atocha y sus aledaños el 15‑M¾como Bloque crítico¾, la Confederación General del Trabajo (CGT), Izquierda Anticapitalista y los colectivos agrupados en la plataforma Hay Que Parales Los Pies (HQPLP). Así pues, la marcha Atocha‑Colón estuvo poblada por colectivos variados y algunos discrepantes con los sindicatos mayoritarios, de modo que, mientras en Colón los líderes sindicales Toxo y Méndez exigían un referéndum sobre los recortes al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, los colectivos de Atocha‑Colón pedían la convocatoria de una huelga general para acabar con el gobierno del PP. La CGT concretó aún más y en sus pancartas convoca huelga general para el 31 de octubre. Las marchas transcurrieron en un ambiente lúdico, en un día espléndido de fin de verano, un día de excursión, de reencuentro y fiesta de la clase obrera que, sin embargo, enviaba dos mensajes claros: 1) somos muchos los sectores afectados por los recortes y los colectivos sindicales y sociales que están en lucha; 2) estamos preparados para el frío y duro invierno de fascismo democrático o democracia fascista o el engendro que sea esto desde donde se nos oprime y amenaza.
11:15 Atocha
Al entrar al Paseo del Prado, desde Atocha, lo primero que se ve en lo alto es la pancarta con el lema de la convocatoria y las siglas CC OO y UGT: “Quieren arruinar el país. Hay que impedirlo. Bienvenidos a Madrid. ¡Vamos!” En la cuesta de Claudio Moyano están situados los de la CGT con las pancartas estiradas en lo alto o preparándolas sobre el suelo. En los carriles de la derecha del Paseo del Prado desfilan ya diversas secciones de la CGT tal y como indican las pancartas que portan: “Por un ferrocarril público y social. Privatización No”; “En defensa del correo público y los derechos laborales”; “La sanidad pública es un derecho y no un privilegio”. En estos carriles amplios de la derecha también están los manifestantes de las distintas asambleas populares del 15‑M, como la de Alco‑Sanse o la de Alpedrete, los mayores del 15‑M y otros que llevan una pancarta con la leyenda “Bloque Crítico. Cagüentó. No a los recortes”. También desfilan grupos concretos como los trabajadores de Makro. Otro grupo está integrado por un tío Gilito que baila rodeado de niños al son de una orquestilla de músicos vestidos de negro con sombrero, también negro, de cuya cinta blanca sale un billete de dólar. Les siguen las camisetas naranjas que reivindican servicios sociales para todos y todas. En estos mismos carriles del lado derecho avanzan los grupos de HQPLP: Corriente Roja, Izquierda Anticapitalista, Coordinadora Sindical de Madrid, Co.bas, Comité de empresa UPS Vallecas, etc. Por estos carriles se avanza despacio, así que los que quieren atajar caminan por las aceras, el bulevar o los carriles de la izquierda. Por estos últimos suben muchos andaluces, con sus banderas al aire o estampadas en camisetas rojas, los castellano‑manchegos y los extremeños. Muchos de ellos llevan las banderolas de CC OO, UGT, IU, aunque las que más abundan son las del sindicato andaluz USTEA. En estos carriles izquierdos también ha dejado su huella la marea blanca que ha partido del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad situado en el Paseo del Prado 18. Así queda el panorama: los carriles izquierdos suponen un atajo, pero los derechos, que están abarrotados, son los más animados y divertidos. En ellos los diferentes grupos van cantando las consignas maduradas durante este largo año de protestas. Llevan camiones y furgonetas con los equipos de sonido y junto a ellos, los animadores con micrófono o altavoz en mano.
12:00 Cibeles
Al mediodía la riada humana procedente del Paseo del Prado bordea la glorieta de Cibeles. Como siempre al llegar frente a la sede del Ayuntamiento se vocea “Ahí está la cueva de Alí Babá” y “La Botella al contenedor”, o se canta con la música de Guantanamera “Botella, ¿quién te ha votado?” El palacio está custodiado por policías municipales. En la orilla derecha de la fuente de la Cibeles pasan las banderolas alargadas de la Confederación Intersindical, los agentes forestales ataviados con cascos, La Comuna de Presxs del Franquismo, las Juventudes Comunistas y el PCE. Se ven banderas de Asturias y Euskadi, lo que pone de manifiesto que ya ha llegado la marcha que entró por el norte, desde Gregorio Marañón por Castellana hasta Colón. Desde el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, calle de Alcalá 34, ha salido la marea verde, pero también la Coordinadora de Organizaciones de Trabajadores del Espectáculo, que hace entrada en Cibeles por la izquierda con una gran pancarta que lleva su nombre y tras ellos, otra que pide “Huelga general”. Cerca hay una pancarta de USTEA en la que se lee: “La educación no se toca, contra los recortes”. Desde el camión de la CGT van cantando “Qué pena me da, la madre de Rajoy no pudo abortar; qué pena me dio, el padre de Rajoy no usó condón”; y de repente hacen un aviso: “¡Vamos a Colón!” Es importante porque muchos colectivos madrileños suelen acabar sus protestas en la Puerta del Sol, para ello van hacia la izquierda, por la calle de Alcalá. Ahora es muy difícil porque chocarían con los que llegan desde el Ministerio de Educación, pero además parece que han decidido sumarse al trayecto del resto de grupos que desemboca en la gran explanada de Colón. Por tanto, estos colectivos intentan continuar por los carriles centrales del Paseo de Recoletos. Con ellos también suben Ecologistas en Acción, la Federación de Trabajadores de las Administraciones Públicas y los que llevan una pancarta que pone: “Cuenca dice No al cementerio nuclear”. Pero esto es solo una muestra porque por delante ya han pasado muchos más.
13:00 Recoletos
El Paseo de Recoletos tiene carriles centrales de subida y de bajada; a la izquierda, un bulevar y después más carriles laterales de bajada; a la derecha, hay algo parecido a un parterre o zona ajardinada por la que habitualmente no se pasea y carriles laterales de subida. El grueso de la marcha sube por los carriles centrales hacia Colón, mientras que por los carriles laterales tanto de la derecha como de la izquierda bajan los que ya han llegado a Colón y se acaban retirando, sobre todo los que visten camisetas y portan banderas de CC OO y UGT. Por el bulevar hay de todo, gente que sube, gente que baja y gente que descansa a la sombra. También es lugar para el humor cuando un hombre disfrazado de Juan Carlos I, con su tarje militar caqui, su banda, sus medallas, sus gafas de sol y su mano enfundada en guante blanco va saludando a la concurrencia. El parecido con el monarca es tan asombroso que muchos se quieren fotografiar con él. Desde el parterre o zona ajardinada de la derecha se mira al centro de la marcha, que va repleto y muy animado, pero sobre el césped también se descansa y almuerza. Bajos los árboles hay jóvenes parejas que dan de comer el puré a sus bebés, aunque los adultos también tienen hambre pues unos están comiendo bocadillos y otros, tortilla y pimientos fritos que han traído en fiambreras. Mientras ellos comen o descansan sobre la hierba, por los laterales sigue retirándose gente y por el centro avanza la protesta cantarina. “Qué se vaya oé, qué se vaya oé, el gobierno del PP” es coreado en los carriles centrales y sobre el césped. Desde la plataforma HQPLP se sigue haciendo cantar y bailar al personal: “Y cómo no te voy a odiar, Mariano, si nos robas los salarios y todo lo quieres privatizar”; “Esquirol el que no baile”; “Manos arriba, esto es un atraco”. Así siguieron cantando su repertorio, en el que hay consignas que alientan a la lucha: “Vamos, vamos, compañeros, vamos, vamos, a luchar, que hay que echar a este gobierno con la huelga general”. La gente se subía al parterre para fotografiar a la festiva marcha y para cantar con ellos. Sin alcanzar Colón, pero ya muy cerca, llegó el momento más conmovedor. En honor de los mineros la marcha hizo una parada para entonar Santa Bárbara bendita con el puño en alto. Sorprendía que hubiese tanta gente joven y mayor que supiese el estribillo. Desde el parterre la muchedumbre se asomaba a los carriles centrales para acompañar y aplaudir. “Madrid obrero apoya a los mineros”, “Qué viva la lucha de la clase obrera” y “El pueblo unido jamás será vencido” fueron los cánticos que cerraron el emocionante momento. Más adelantado iba el camión de las Juventudes Comunistas desde el que sonaba La Internacional, coreada por los muchachos que iban detrás con el puño alzado. Acabada la melodía gritaron: “Juventud comunista, marxista, leninista”; “Aquí se ve, la juventud en pie”. Desde otro megáfono se vocea: “Mariano, cabrón, no llegas al turrón”. Los distintos colectivos van anunciando nuevas convocatorias, por ejemplo: el 21 de septiembre, huelga de metro y autobuses; el 26, manifestación a las siete de la tarde en Jacinto Benavente. De esta manera varias organizaciones dan por concluida la protesta, muy cerca de Colón, pero sin llegar del todo.
13:30 Colón
Mientras en el Paseo de Recoletos algún grupo sigue voceando “Al PP, al PP, el fascismo se le ve”, en Colón entra y sale gente; se puede caminar a la velocidad que se quiera porque no hay aglomeración. En la plaza queda el esqueleto de la concentración que tuvo lugar a las doce: el escenario vacío, los andamios, las antenas y los altavoces, el cableado, las unidades móviles de televisión. Por cierto, por allí se ve aún una pancarta que dice: “Radiotele pública de tod@s para tod@as. RTVE”. Personas llegadas de otras provincias quieren saber dónde está el Caixa Forum o el Museo del Prado porque van a aprovechar su estancia en Madrid para visitarlos. Un grupo de bomberos que estaba de manifestación se retira también. Parece el final de la batalla, pero todavía hay gente que quiere llegar a Colón y dar vuelta a la glorieta. Son músicos, llevan gorros de papel hechos con partituras. Van tocando sus instrumentos y muestran sus pancartas: “Escuelas municipales de música y danza de tod@s para tod@as”; “La educación musical también es esencial”. Y es que las escuelas municipales de Madrid también están en peligro.
Otro grupo más decide llegar a Colón. Se trata de Izquierda Anticapitalista que alcanza la plaza con esta pancarta: “Por un plan de lucha sostenido. ¡No pagamos su deuda! ¡A la huelga general!” Desde su megafonía pronuncian un discurso y, entre otras cosas, animan a los asistentes a la organización. Como suelen hacer, para cerrar el acto, cantan La Internacional y después su lema: “A, anti, anticapitalista”. Cuando parece que todo ha terminado el locutor retoma el megáfono para informar sobre el incidente de la jornada: ha habido cuatro detenidos, entre ellos, Chema Ruiz, de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid. Añade que llevaban propaganda sobre el 25‑S (protesta para rodear el Congreso). Mal broche para un día de lucha y fiesta. Con el frío vendrán a por nosotros, estamos preparados.