Varios son los motivos por los que los medios de comunicación masiva acaban censurando los contenidos que los usuarios vierten en sus plataformas participativas como son los blogs, los foros y los comentarios a noticias. Se pueden distinguir, por lo menos, tres tipos de motivos: ideológicos, jurídicos y económicos. Hay censura ideológica cuando un medio “prohíbe” publicar o elimina informaciones u opiniones que no encajan con sus ideas políticas, religiosas, sociales, sexuales, etc. La censura jurídica la emplea un medio cuando teme que los contenidos puedan implicar contra él denuncias u otras acciones ante los tribunales. La censura por miedos financieros —quizá fuese mejor decir “autocensura”— se produce cuando un medio no publica o elimina contenidos que puedan incomodar a las empresas —o empresarios— que le financian a través de la publicidad u otras fórmulas. Los blogueros y otros usuarios de las plataformas participativas de los medios digitales podemos ser censurados por algunas de esas razones, por otras y por ninguna; además, nuestros blogs o espacios participativos también pueden desaparecer porque el medio de comunicación —o empresa que los ofrece— no pueda mantenerlos económicamente. Puede, incluso, que algunos de estos espacios desaparezcan porque se tema que estén haciendo la competencia al periodismo convencional, por ejemplo, si una comunidad de blogs o un foro recibe más visitas que una determinada sección del medio digital. A veces las comunidades de blogueros y los foros del público anónimo no aparecen en las portadas de los medios digitales, y quién sabe si es para autoprotegerse de esa competencia que hacen a las noticias y los artículos de los periodistas y colaboradores del propio medio. Abrir la participación de los ciudadanos a un espacio gratuito de un medio digital es algo que dice mucho de la categoría del medio, de su carácter abierto, plural, democrático; incluso puede que sea el futuro, pero, de momento, es algo inseguro, quién sabe si efímero. Nuestro paso por estos espacios pende de un débil hilo, de un argumento similar al de un capricho.
Hasta ahora no me han censurado y, la verdad, he escrito todo lo que me ha dado la gana, aunque también creo haber cumplido las normas. He procurado “denunciar” esta maldita y falsa crisis lo más correcta y educadamente que he podido, y he intentado reflejar en los posts sobre las protestas las voces, las palabras y los actos simbólicos que constituyen la forma de expresarse de los manifestantes. No he ocultado el discurso de la protesta ni siquiera cuando se componía de acusaciones muy graves, insultos, tacos o tensiones fortísimas. Y no, no me han censurado, por lo cual estoy muy agradecida. He opinado sobre la “crisis económica” diciendo que es una tapadera de los desmanes, abusos y negligencias de las élites económicas y políticas y tampoco me han censurado. También he escrito quelas recetas para la “crisis” subvierten el Estado de bienestar dando paso a un papá Estado para ricos, y lo mismo, no me han censurado. Sin embargo, pienso que en cualquier momento podría suceder, pues me he empeñado en seguir opinando sobre esa gran inmoralidad que implica a las clases privilegiadas. No sé por qué intuyo que esto me traerá problemas incluso respetando las normas. Así que si no es aquí seguiré en otros espacios hasta que me echen de todos.
Mi blog es muy modesto, insignificante —de pocas visitas y pocos comentarios— en el maremágnum de blogs y contenidos que hay en la red, sin embargo, no sé si es molesto, lo cual puede ser positivo y negativo, “depende”; lo más seguro es que sea un blog que pase inadvertido. En cualquier caso, para mí es un refugio agradable, al que vengo de vez en cuando para exponer mi opinión o mi forma de percibir lo que observo alrededor. Apenas nada más. Eso sí, algo magnífico, gozo de libertad para hacerlo. Gracias, aunque me resulta raro dar las gracias por la libertad; bueno, las doy por tener un espacio para ello.
Por si me echan de aquí o desaparecemos todos, estoy en otras plataformas muy conocidas, con mi nombre o con pseudónimo, también en prensa (papel) local convencional y alternativa.
Mi blog es modesto, pero tengo amigos muy amables. Muchas gracias a todos.
Seguiré escribiendo siempre que la salud, el trabajo y mi numerosa familia me lo permitan.
Más adelante quizá borre este post porque me desagrada escribir tonterías sobre estas cosas, no obstante, lo he escrito por si acaso.
Le doy las gracias al Anónimo que me advierte. Lamento no poder llegar a un entendimiento con él o ella.